El Sanatorio Posadas cuenta con un nuevo equipo láser de última generación para cirugías de próstata y cálculos renales, mejorando la precisión y reduciendo la recuperación de los pacientes.
El equipo médico del Dr. Daniel Angeloni incorporó nuevo y moderno equipamiento que ya se encuentra en pleno funcionamiento en el Sanatorio Posadas. Se trata del Cyber Ho con Quanta Magneto Technology, utilizado para la enucleación del tejido benigno prostático y la fragmentación de cálculos renales, facilitando su eliminación a través de la orina.
Actualmente, existen tres equipos de este tipo en el país: uno en el Hospital Alemán de Buenos Aires, otro de 100 vatios en el Sanatorio Pasteur de Catamarca, y este en Misiones, donde se realizan este tipo de cirugías desde 2009.
“Esto es una innovación, un upgrade, una actualización de la tecnología que nos permite mayor versatilidad. Al tener dos potencias activas en el mismo momento de la cirugía, este láser nos permite poder optar, a través de un pedal, por el seteo que irá y cómo resolverá el problema”, explicó el médico urólogo Daniel Angeloni al presentar el nuevo equipamiento.
El especialista destacó que el equipo “sigue teniendo la potencia del láser de Holmium, pero hay otra familia de láseres que son los de fibra de tulio, que se usan mucho para los cálculos por el poder de pulverización que tienen. Los fragmentan de tal manera que posibilitan la eliminación por la orina. Esto hace que se utilice mucho menos aditamentos accesorios como canastillas o pinzas, que hacen que el tracto urinario sufra”.
El equipo, denominado Magneto de la firma Quantas System, tiene una capacidad de atraer las piedras, que se pegan a la fibra de láser. Se usan fibras que van en el rango de las 200 micras a las 1000 micras, según la patología a tratar. “En el caso de las piedras alojadas en el riñón, donde uno tiene que utilizar instrumental flexible que se dobla en las cavidades del riñón, usamos fibras muy finitas. El magneto tiene la capacidad de atraer, evitando que las piedras se escapen al riñón”, agregó.
Angeloni recordó que antes la fuente de energía era el ultrasonido o la energía neumática, que provocaba que la piedra se escapara. “El magneto no solamente capta y succiona la piedra, sino que evita que se escape. Esta es la versatilidad que tiene el equipo”.
El profesional describió que este equipo de 150 voltios tiene cuatro ladrillos, es decir, “cuatro láseres en uno. Si se llegara a dañar un ladrillo, el equipo sigue funcionando sin perder la potencia”. La alta potencia sirve para la enucleación del tejido benigno prostático, una cirugía mínimamente invasiva que reemplaza a la cirugía a cielo abierto. “El paciente no tiene incisión, tiene un alto poder de coagulación, el sangrado es mínimo y la estadía sanatorial es ínfima”, explicó.
El equipo médico no se desprendió del láser de 100 vatios adquirido en 2009. Al estar alejados de los grandes centros, “tenemos el titular y el muleto, a fin de que por cualquier dificultad que tengamos, la cirugía no sea pospuesta o suspendida”.
