lunes, 20 abril, 2026
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Poliposis Nasal: una enfermedad crónica con baja tasa de diagnóstico

En el Día Mundial de la Poliposis Nasal, especialistas destacan que sólo se diagnostica un 2% de los casos, pese a su impacto en la calidad de vida. Conoce los síntomas, tratamientos y la importancia de la consulta médica.

La poliposis nasal es una rinosinusitis crónica con presencia de pólipos nasales. Se estima que la rinosinusitis afecta a entre el 3% y el 6% de la población, y en 1 de cada 5 personas con esta condición, el cuadro incluye pólipos. Sin embargo, sólo el 2% de este grupo tendría un diagnóstico formal, a pesar del impacto de sus síntomas.

Entre las manifestaciones más comunes se destacan la pérdida parcial o total del olfato, obstrucción y congestión nasal (generalmente bilateral), secreciones nasales, estornudos, dolor y presión facial. Estos síntomas dificultan el sueño y múltiples actividades diarias.

En el Día Mundial de la Poliposis Nasal, que se conmemora cada 20 de abril, expertos alertaron sobre esta problemática y remarcaron la necesidad de sospechar el diagnóstico, sobre todo a partir de la congestión nasal y pérdida de olfato, si coexiste con otros síntomas. La confirmación se realiza mediante una endoscopía nasal y una tomografía computada.

“Las personas con poliposis nasal pasan buena parte del año con síntomas y, lo que generalmente más les incomoda es vivir sin olfato. Llegan a la consulta tras varios años, creyendo que tienen una alergia crónica, pero el cuadro de poliposis nasal es diferente, es desencadenado por otros mecanismos y se trata de otra manera”, explicó la doctora Anahí Yáñez, especialista en Alergia e Inmunología Clínica.

El tratamiento por excelencia es el quirúrgico. No obstante, entre un 20% y 35% de los pacientes experimentan recurrencia de pólipos a los 6 meses, y un 40% a los 18 meses. Un tercio de los pacientes requiere cirugía nuevamente 12 años después de la inicial, y aproximadamente un 20% necesita múltiples cirugías de revisión. La recurrencia es un signo de severidad y mal pronóstico. Tras la cirugía, es imprescindible el tratamiento médico continuo.

“Otra opción terapéutica es el uso de determinados antibióticos que no han demostrado su eficacia a largo plazo, irrigaciones nasales o el uso de corticoides sistémicos, que son muy efectivos para controlar el cuadro inflamatorio, pero su uso reiterado genera múltiples complicaciones severas. Por eso se desaconseja su empleo, salvo en períodos cortos o en casos de obstrucción nasal grave”, sostuvo el doctor José Ernesto Cafaro, médico otorrinolaringólogo.

Actualmente, existe una opción terapéutica más moderna, incluida en guías internacionales, que consiste en la indicación de medicamentos biológicos que inhiben el mecanismo inflamatorio que origina los pólipos, denominado inflamación de tipo 2. Este tipo de inflamación está presente en 8 de cada 10 casos de poliposis nasal.

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