Autoridades de la Universidad Nacional de Misiones, gremios docentes y no docentes, y centros de estudiantes convocan a la población a sumarse el próximo martes a la movilización en Posadas para exigir el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario.
Autoridades de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), referentes de los gremios que nuclean a trabajadores docentes y no docentes universitarios y centros de estudiantes convocaron ayer a toda la población a sumarse el próximo martes, a partir de las 14, a la cuarta marcha federal universitaria para exigir al Gobierno el cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. En Posadas, la movilización partirá desde el mástil.
Participaron en la conferencia de prensa el decano de la Facultad de Humanidades Cristian Garrido; la secretaria académica de la UNaM Gisela Spasiuk; el secretario de Bienestar Estudiantil Ricardo Oettel; los dirigentes gremiales de la Unión de Docentes Universitarios de Misiones (UDUM), Hernán Casaniega; de la Asociación de Docentes de la Universidad Nacional de Misiones (ADUNaM), Rubén Stasuck; y de la Asociación del Personal no docente de la UNaM (APUNaM), Lía Rojo. En representación de los estudiantes, estuvieron Daniela Rivas (agrupación estudiantil “Fe”) y Brenda Fraccioni, presidenta del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas.
Garrido recordó que la convocatoria a esta cuarta marcha es para defender la educación universitaria pública y por la implementación de la Ley de Financiamiento Universitario, “aprobada dos veces pues, luego de ser vetada en su totalidad por el Ejecutivo, volvió a ser aprobada en la Cámara. Resistió además un intento de derogación en el marco de la discusión presupuestaria de diciembre pasado para el ejercicio 2026. Además de ser ratificada en dos instancias parlamentarias distintas y pese a dos fallos que ordenaron su aplicación, su implementación sigue pendiente”. Advirtió que si bien el reclamo salarial es un eje importante —por la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores en lo que va de este Gobierno nacional—, “el ajuste impactó fuertemente en nuestros estudiantes que sufren la reducción de las becas estudiantiles, el achique presupuestario impacta en la posibilidad de generar carreras estratégicas y seguir avanzando en la actualización de los planes de estudio de las propuestas de formación; además de las posibilidades de sostener el mantenimiento de nuestros edificios e inversiones en equipamientos que se requieren para la formación de nuestros alumnos”. En este contexto, advirtió que está en riesgo el derecho a la educación superior porque “se está comprometiendo la calidad de la educación universitaria, pública y gratuita”.
Casaniega, de la UDUM, confirmó que la actual caída del presupuesto nacional para las universidades nacionales y educación en general “es histórica, estamos prácticamente en la misma situación que en 2001”, y advirtió que incluso más grave es el incumplimiento de una ley sancionada y ratificada por el Congreso de la Nación “que hace 200 días que el Ejecutivo se niega a implementar, incumpliendo la Constitución Nacional… esto es gravísimo para un Estado de Derecho como el logrado desde 1983. Por eso, esta pelea la encabezamos los universitarios, rectores y gremios pero creo que es de toda la sociedad”.
En sintonía, la secretaria Académica de la UNaM reflexionó que “detrás de la no ejecución de la ley se juegan principios democráticos, por eso no solo marcharemos por presupuesto sino en defensa de la democracia, del espacio de la vida de lo público y del Estado”.
Stasuck, de ADUNaM, destacó que “estamos luchando por un modelo de universidad, de inclusión, que permitió a muchos misioneros (a argentinos en general) tener formación universitaria. Este modelo de universidad se defiende con un Estado presente en el campo de la salud, en la educación y en la previsión social… que son justamente los sectores más vulnerables que hoy estamos luchando”.
Por su parte, la dirigente de APUNaM recordó que las transferencias al sistema universitario acumulan una caída de 45,6% durante el actual Gobierno nacional. Advirtió que la pérdida del salario universitario frente a la inflación acumula un 60% promedio: “para cada trabajador son casi ocho salarios que les dejaron de pagar en estos dos últimos años y medio… y eso también es dinero que no ingresó a las cajas jubilatorias, a las obras sociales, mutuales y sindicatos”.
En tanto, la presidenta del Centro de Estudiantes de Exactas destacó el compromiso de los estudiantes en la defensa de la educación pública universitaria: “esta no es solo una lucha de los docentes por sus salarios, los estudiantes estamos siendo muy afectados por el ajuste del financiamiento universitario, con menos becas, menos acceso a investigación, mala situación edilicia de nuestras facultades… en Exacta sufrimos mucho la falta de recursos para el laboratorio, también nos impacta la migración de los docentes en búsqueda de mejores salarios”.
