La feria de usados se realizará el viernes 8 y sábado 9 en la capilla San Rafael, con el objetivo de recaudar fondos para sostener el hogar de niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
La Fundación Tupá Rendá de Posadas llevará adelante una nueva edición de la feria solidaria de usados “Ñemú Porá”, una actividad clave para recaudar fondos y garantizar la continuidad del trabajo de contención que la institución desarrolla con niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad.
La feria se realizará el viernes 8 y sábado 9 en la capilla San Rafael, ubicada sobre calle Iguazú 791. El viernes abrirá de 15 a 19 horas y el sábado funcionará de corrido entre las 10 y las 18. Desde la organización recomendaron asistir con bolsas debido a la gran cantidad de artículos disponibles.
La presidenta de la fundación, Neni Valdez, explicó que el evento representa más que una simple venta de usados: es una herramienta indispensable para sostener el funcionamiento cotidiano del hogar en un contexto de atrasos en los subsidios y crecientes necesidades económicas. “Los subsidios cubren aproximadamente el 40% de la necesidad de efectivo que tenemos. El resto es la sociedad en pie colaborando y la providencia”, afirmó.
La situación financiera se volvió especialmente difícil en los últimos meses. “La venta de diciembre nos ayudó a soportar enero y febrero, pero ahora ese colchón se terminó. Por eso organizamos esta feria con la esperanza de cubrir todos los huecos que quedaron”, señaló Valdez.
La tradicional “Ñemú Porá” se convirtió con los años en un espacio esperado por muchas familias posadeñas, tanto por la posibilidad de colaborar como por la oportunidad de adquirir productos en buen estado a precios accesibles. “Tenemos de todo”, resumió Valdez. Entre los artículos disponibles mencionó ropa, uniformes escolares, libros, útiles, ropa de cama, utensilios de cocina, electrodomésticos y más.
Valdez destacó la respuesta solidaria de la comunidad. “La sociedad siempre se pone las pilas y colabora mucho. Hoy mismo llegó una camioneta con donaciones de un colegio y trajo exactamente lo que nos estaba faltando: arroz, azúcar y mercadería básica”, contó.
Actualmente, la Fundación Tupá Rendá alberga a 19 niños y adolescentes de entre 5 y 21 años. Los chicos asisten a escuelas comunes y especiales, cuentan con seguimiento médico y, en muchos casos, tratamientos psicológicos, psicopedagógicos o de terapia ocupacional. “Cada uno tiene una necesidad distinta y tratamos de acompañarlos de la mejor manera posible para que puedan salir adelante”, sostuvo Valdez.
Además del objetivo económico, la feria tiene un componente social y ambiental. “Es una actividad circular donde todos ganan: el que dona libera espacio, el que necesita compra barato, y todo ayuda a nuestros chicos”, explicó. Lo que no se vende se entrega a rescatistas de animales y recicladores.
Valdez también compartió una noticia alentadora: recientemente dos grupos de hermanos fueron adoptados, uno a Ushuaia y otro a San Juan. “Son cosas que nos llenan el alma”, expresó. Asimismo, advirtió sobre la problemática del egreso de jóvenes que cumplen la mayoría de edad sin red familiar, por lo que la fundación los prepara para su independencia.
