El sindicato SUTEPA realizó una asamblea y alertó sobre vaciamiento, desfinanciación y deterioro en las prestaciones médicas y condiciones laborales en la provincia.
La crisis del PAMI sumó un nuevo capítulo en Misiones. En medio de un escenario de creciente preocupación por el funcionamiento del organismo que brinda cobertura médica y social a jubilados y pensionados, el Sindicato Unidos de Trabajadores y Empleados de PAMI (SUTEPA) realizó este viernes a las 9.30 una asamblea extraordinaria y lanzó una advertencia: aseguran que existe un “vaciamiento sin precedentes” del instituto y alertan que el deterioro ya impacta tanto en las prestaciones como en las condiciones laborales de los trabajadores.
La convocatoria fue anunciada por el secretario gremial de SUTEPA en Misiones, Rodrigo Vergara, quien describió un panorama crítico dentro de la obra social más grande de América Latina y aseguró que el problema ya excede al ámbito sindical. “Estamos viviendo una crisis terrible, sin precedentes, en cuestiones de vaciamiento y desfinanciación del instituto. Esto afecta las prestaciones, afecta a los trabajadores y sobre todo afecta directamente a los afiliados”, afirmó.
La asamblea se realizó en el lugar de atención habitual del organismo y, según explicó el dirigente, no implicó la interrupción de servicios. El objetivo, dijo, es “visibilizar” la situación y abrir el debate con los propios jubilados y pensionados que diariamente concurren a las agencias. “No cortamos la atención. Queremos que los afiliados escuchen, puedan opinar y sepan qué está pasando. La idea es generar conciencia porque esto no afecta solamente a un sector de trabajadores”, señaló.
Durante la entrevista, Vergara fue especialmente duro al referirse al rumbo que, según considera, tomó el PAMI bajo la actual gestión nacional. “Incierto es hasta optimista. Nosotros vemos claramente una intención de generar un colapso prestacional que termine llevando al desguace final del instituto”, lanzó.
El sindicalista sostuvo que las señales de deterioro son cada vez más evidentes y mencionó problemas vinculados a prestaciones médicas, autorizaciones y medicamentos de alto costo. “El problema de los medicamentos oncológicos no es solamente de Misiones. Las dificultades con las prestaciones se viven en todo el país. Esto ya es una problemática nacional”, afirmó.
También advirtió sobre el impacto que tiene el ajuste en otros sectores del sistema sanitario y explicó que la crisis no afecta únicamente al PAMI. “La crisis de salud hoy es pública y privada. Muchísima gente perdió las prepagas y terminó en el sistema público. Eso genera una saturación enorme. Todo está conectado y termina repercutiendo en el jubilado, que es el más vulnerable”, remarcó.
En ese contexto, Vergara mencionó cifras difundidas recientemente sobre la caída de afiliados a servicios privados de salud y explicó que el sistema sanitario atraviesa una especie de “efecto dominó”. “La gente deja de pagar la prepaga, va al hospital público, el hospital también se satura y después el jubilado vuelve al PAMI buscando respuestas. Es una cadena que termina afectando siempre al afiliado”, describió.
Otro de los puntos centrales del reclamo gremial pasa por la situación salarial de los trabajadores del organismo. Según Vergara, los empleados llevan cerca de un año sin paritarias reales y con ingresos muy deteriorados frente a la inflación. “Hace un año que no tenemos paritaria. La última convocatoria fue solamente para escuchar el pedido de los sindicatos y no hubo ninguna propuesta concreta. Eso nunca había pasado”, cuestionó.
Aunque aclaró que los salarios todavía se pagan en tiempo y forma, sostuvo que el poder adquisitivo sufrió una fuerte caída. “Estamos muy por debajo de cualquier porcentaje inflacionario. El salario perdió muchísimo y claramente no está en la agenda de esta gestión preocuparse por los trabajadores del instituto”, disparó.
En paralelo, alertó sobre posibles “despidos encubiertos” a través de programas de retiro voluntario impulsados a nivel nacional. “Este gobierno habla de retiros voluntarios, pero en realidad son despidos encubiertos. Es una oferta de dinero para que trabajadores con años de antigüedad abandonen su fuente laboral”, afirmó.
Si bien indicó que en el último mes no hubo despidos en Misiones, recordó que durante el año pasado sí se produjeron bajas en distintas áreas y aseguró que el temor sigue presente entre los trabajadores. “Siempre estamos bajo amenaza. Hay versiones constantes sobre reducción de personal y achique de estructuras”, sostuvo.
Actualmente, el PAMI cuenta con “100 y pico” de trabajadores en toda la provincia, entre agencias y áreas administrativas. Vergara reveló además que distintas asociaciones de jubilados ya se comunicaron con el sindicato para acompañar las medidas y expresar su preocupación por el presente del organismo. “Varias asociaciones de jubilados nos dijeron que quieren acompañarnos porque entendieron que esto no es solamente un reclamo salarial, sino una cuestión que afecta directamente a la salud y la calidad de vida de los afiliados”, concluyó.
