El sistema educativo provincial desplegó un operativo en menos de dos días para contener y abordar situaciones de amenazas, muchas vinculadas a desafíos en redes sociales, que afectaron a establecimientos en distintas localidades.
El sistema educativo de Misiones intervino en 48 escuelas de la provincia en menos de 48 horas, ante la circulación de amenazas y mensajes intimidatorios, muchos asociados a retos virales. Las acciones se coordinaron desde el Gobierno provincial e involucraron a distintas áreas del Estado.
La directora de Políticas Estudiantiles, Emilia Lunge, explicó que cada episodio se trata con seriedad y requiere una intervención institucional y, en muchos casos, judicial. «No minimizamos nada», afirmó, y recordó que «amenazar es una situación de violencia».
El operativo abarcó localidades como Posadas, Eldorado, Iguazú, San Pedro, Candelaria, Garupá y Puerto Rico, entre otras. Según las autoridades, el fenómeno respondió a un «efecto contagio» que amplificó la circulación de las amenazas.
El procedimiento se activa cuando los directivos de una escuela realizan la denuncia policial. A partir de allí, se despliegan equipos para acompañar a la comunidad escolar, contener a estudiantes y orientar a las familias, con el apoyo de profesionales de salud mental y áreas de seguridad escolar.
Cuando se logra identificar a los responsables, se trabaja de manera focalizada con sus entornos familiares. El objetivo es abordar tanto las consecuencias como las causas de estas conductas.
Uno de los episodios más graves se registró en Puerto Rico, donde en el marco de un procedimiento se hallaron armas en un domicilio vinculado a un estudiante.
El impacto se reflejó en un aumento del ausentismo, aunque no hubo suspensión de clases. En varias instituciones se modificaron las actividades para habilitar espacios de diálogo y reflexión. «Entender qué es un chiste y qué es un delito» fue uno de los ejes trabajados.
De cara a los próximos días, el sistema educativo continuará con talleres y encuentros en las escuelas para estudiantes, docentes y familias. Lunge insistió en la necesidad de fortalecer el vínculo entre adultos y adolescentes, especialmente en el uso de plataformas digitales, y alertó sobre el efecto contraproducente de replicar los mensajes de amenaza.
La funcionaria también recordó que, al tratarse de menores, las actuaciones judiciales pueden alcanzar también a sus tutores, lo que refuerza la necesidad de acompañamiento y supervisión.
