El Consejo de Caciques de la provincia, representante de la Nación Mbya Guaraní, expresó su preocupación por el incumplimiento de la consulta previa y pidió audiencias a las autoridades provinciales para abordar diferencias culturales y jurídicas.
Alejandro Benítez, autoridad máxima del Consejo de Caciques de Misiones, manifestó su rechazo ante acciones que, a su entender, afectan los derechos de las comunidades guaraníes y se llevan a cabo sin cumplir con la consulta previa, libre e informada establecida por ley. En representación de la Nación Mbya Guaraní, Benítez señaló que constantemente deben defender su cultura y las necesidades de sus comunidades.
Algunas prácticas culturales, como la tenencia de animales silvestres o las uniones con mujeres menores de 14 años, generan tensiones con la legislación vigente. Recientemente, el Consejo solicitó audiencia al gobernador Hugo Passalacqua, a la presidenta del Superior Tribunal de Justicia, Rosanna Pía Venchiarutti Sartori, y al ministro de Ecología, Martín Recamán, para tratar estos y otros temas.
Benítez, cacique general desde 2022, explicó que han realizado numerosos pedidos sobre territorio y justicia. «Creemos que muchas personas no conocen nuestra cultura y cómo vivimos. Nuestro pueblo vive con la naturaleza y forma parte de nuestra cultura ancestral tener en nuestras casas a los animalitos del monte», afirmó. Pidió a las autoridades que los escuchen y respeten su cultura, aclarando que los animales que los niños tienen en las comunidades no están en cautiverio.
Junto al cacique Claiton Duarte, de la comunidad Renacer, Benítez recordó la preexistencia de la justicia guaraní al Estado y advirtió que muchos integrantes de su pueblo están privados de libertad sin que se haya realizado la consulta previa a su autoridad. Según su cultura, ante una denuncia, se realiza una asamblea comunitaria para verificar los hechos. «No digo que no se sentencien los delitos, pero sí que se respete nuestra organización interna», remarcó, citando el artículo 75, inciso 17 de la Constitución Nacional.
Los caciques argumentaron que es un avasallamiento cuando las fuerzas de seguridad actúan en base a denuncias de terceros sin consultar con la autoridad comunitaria. Señalaron que, en muchos casos, los guaraníes permanecen años en prisión preventiva por denuncias basadas en el desconocimiento de sus costumbres.
Benítez aclaró que las asambleas no buscan defender a quienes cometen delitos, sino investigar internamente. Si la comunidad confirma el hecho, se presentan los antecedentes a las autoridades correspondientes. «El problema es que las fuerzas de seguridad y justicia actúan antes de que nosotros investiguemos», indicó.
Entre los casos mencionados, se encuentran detenciones por abuso sexual, muchos de los cuales involucran a parejas de menores según su tradición. Los caciques esperan respuesta a sus pedidos de audiencia para buscar soluciones mediante el diálogo. «Entendemos las concepciones modernas, pero nuestra cultura y espiritualidad no se borrarán», concluyeron.
