Cada 8 de junio se celebra en Argentina el Día Nacional del Colono Polaco, establecido por la Ley 24.601 en 1995, en reconocimiento a la contribución de los inmigrantes polacos al desarrollo del país.
Desde hace 31 años, cada 8 de junio se conmemora en Argentina el Día Nacional del Colono Polaco, fecha reconocida por la Cámara de Diputados a través de la Ley 24.601 del 28 de diciembre de 1995. La efeméride busca reconocer al ciudadano de origen polaco por sus aportes al progreso de la Nación argentina desde la Revolución de Mayo de 1810, según señalaron sus descendientes.
En 2020, cuatro miembros de la Colectividad Polaca de Apóstoles —Facundo Sniechowski, Leonardo Tuzinkiewicz, Raúl Kosinski y su presidente, Juan Domingo Boyko— dialogaron con PRIMERA EDICIÓN sobre el significado de esta fecha. Boyko afirmó que la ley fue impulsada por el senador Julio Humada, quien «añoraba su pueblo y su amistad con los que integraban el Club Unión lo llevó a mandar a estudio la ley y logró que la presentaran con argumentos y hechos».
Sniechowski precisó que «en 1995 se establece una ley para reconocer al ciudadano polaco, más allá del colono como inmigrante o agricultor, que forma parte del progreso argentino». Agregó que «esto hace reconocer con los archivos de referentes polacos que estuvieron con libertadores argentinos, como San Martín y Belgrano».
Según Boyko, «son datos de 1812, ahí se fue formando el ejército con San Martín, Belgrano, es más, el Triunvirato acepta a un oficial polaco en el Ejército, también en Los Andes y a lo largo de la historia, como país y nación, los polacos estaban involucrados».
Los pioneros
En 1897, un grupo de 14 familias (120 personas) provenientes de Galitzia, territorio del Imperio Austrohúngaro hoy repartido entre Polonia y Ucrania, que se dirigían a Estados Unidos, por falta de documentación debieron optar entre regresar a sus pueblos de origen o emprender otro destino. El cónsul argentino en Trieste les ofreció tierras para colonizar en su país y aceptaron. El 8 de junio desembarcaron en el Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires varias familias polacas, ucranianas y un ciudadano italiano, luego viajaron por el río Uruguay hasta las cercanías de Garruchos (Corrientes) y llegaron a Apóstoles, donde los recibió el gobernador del Territorio Nacional de Misiones, Juan José Lanusse. La mayoría se afincó allí, aunque un pequeño grupo, a mediados de agosto de 1900, se trasladó unos 20 kilómetros al sur, donde el 21 de julio de 1901 se fundó Azara.
Sniechowski indicó que «en 1897 fue el primer contingente organizado, después en 1899 el segundo contingente, en 1901 en Apóstoles ya teníamos la emblemática Cruz de los Milagros (hoy capilla histórica), la Iglesia San Pedro y San Pablo en construcción, el Club Unión, el primer monumento de la Independencia Polonia». Aclaró que «costó mucho hacer la inmigración: Lanusse tenía buen contacto con el cónsul polaco y fue clave».
Raúl Kosinski recordó que «en esos inicios se tuvo algunas objeciones: empezaron a decir que hay polacos, ucranianos, alemanes, pero por aquel entonces el rubio era polaco. La mayor parte del trabajo tuvo que ver con los precursores polacos». Señaló que «hay un registro en la Municipalidad (de Apóstoles) de que se recuperó todo lo que se les daba: herramientas, bolsas de maíz, palas, azadas y capital de trabajo».
Leonardo Tuzinkiewicz comentó sobre el sector productivo como heredero de una familia de inmigrantes: «Venían y se instalaban en las tierras que se les daba y ayudaban a construir un galpón. Se rotaban entre vecinos para que todos tengan».
Referentes polacos
El escritor Estanislao Pyzik, en su libro «Los polacos en la República Argentina», registró que el primer ciudadano de origen polaco registrado en 1812 en los Archivos de la Nación es el cabo Manuel Zatocki, del Regimiento Nº2 del Ejército Libertador Argentino. Le siguieron Antonio Mierz, teniente 1º del Regimiento Nº9 (1814), el coronel general Antonio Belima-Skupieski (llegó a Buenos Aires en 1817) y el sargento mayor Juan Valerio Bulewski (1919). A mediados del siglo XIX se destaca la labor del teniente coronel Teófilo Iwanowski, jefe del Regimiento 3 de Infantería, quien recibió la Medalla de Oro por su desempeño en la Guerra de la Triple Alianza. También el ingeniero militar y topógrafo Jordan Wysocki, quien desarrolló tareas de planificación como el proyecto del Parque Tres de Febrero (Parques de Palermo) en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y de la Isla Martín García, encomendada por el presidente Domingo Faustino Sarmiento.
Nota basada en información publicada por PRIMERA EDICIÓN el 8 de junio de 2020.
