Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA reveló que cuatro de cada diez adultos urbanos perciben un retroceso económico intergeneracional, con mayor impacto en sectores vulnerables y desempleados.
Un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica Argentina (UCA) indicó que el 42,4% de la población adulta urbana considera que su situación económica es peor que la de la generación anterior. El relevamiento abarcó datos recogidos en áreas urbanas del país.
Según el estudio, la percepción de descenso económico intergeneracional afecta de manera desigual a distintos sectores. En el estrato socioeconómico muy bajo, el 51,9% de las personas afirmó estar peor que sus padres, mientras que en los sectores medios altos la proporción fue del 34,2%.
En relación con la inserción laboral, el 54,8% de los desempleados o subocupados manifestó un deterioro respecto de la generación anterior. Entre los trabajadores con empleo pleno de derechos, ese porcentaje descendió al 29,8%.
El informe también registró que el 12,3% de la población adulta urbana declaró sentirse desesperanzada siempre o muchas veces. Entre quienes perciben que viven peor que sus padres, esa cifra ascendió al 16,1%, frente al 9,6% entre quienes no registran ese descenso.
Los investigadores señalaron que la combinación entre percepción de retroceso económico y expectativas negativas sobre el futuro de las nuevas generaciones intensifica la desesperanza. En ese grupo, el 20,2% manifestó ese sentimiento, mientras que entre quienes no perciben descenso y mantienen expectativas positivas, la desesperanza fue del 8,6%.
El estudio concluyó que el fenómeno no se limita al deterioro de las condiciones presentes, sino que también involucra la pérdida de expectativas de progreso, configurando escenarios de mayor desesperanza en la población.
