La asociación civil Mamis Solidarias regresa a Misiones en junio con la campaña “Abrigaditos”, que entregará camperas nuevas a más de 300 niños y mantendrá encuentros con comunidades guaraníes y escuelas rurales.
Integrantes de la asociación civil Mamis Solidarias volverán a visitar Misiones en junio de este año, en el marco de la campaña “Abrigaditos” de esta ONG nacida en 2015 con el impulso de siete madres que, conscientes de la necesidad de muchos niños, decidieron ponerse manos a la obra. En la actualidad, Mamis Solidarias llega a más de 800 chicos de la zona sur del Gran Buenos Aires y la provincia de Misiones.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Florencia Spagnoletti, una de las fundadoras de la organización y actual revisora de cuentas, indicó que “el 50% de los proyectos de la ONG están en la provincia de Misiones. Somos muy felices cada vez que vamos y estamos muy ansiosas para que llegue la primera semana de junio para volver y ver a los chicos y chicas de las cuatro comunidades guaraníes con las que trabajamos: Yvoty Okará, Mainomby, Guaporaity y Sapukai, y las escuelas rurales 131 Fragata Libertad y 116 Fernando Kelm”.
“Este año se cumplen diez años desde que conocimos las primeras comunidades mbya. Empezamos con las dos comunidades que están en Bonpland, Ivoty Okará y Mainomby, llegamos a través de otro grupo solidario que ya venía trabajando con ellos, y decidimos sumarnos en una primera experiencia. La verdad es que una vez que uno los conoce es difícil dejarlos, no volver a ir, no quedarse pensando en todo lo que podemos hacer desde acá, nuestro lugar. Hoy, diez años después, Mamis Solidarias es una ONG mucho más consolidada… en ese momento teníamos menos organización y experiencia, hoy tenemos más claros los objetivos, los proyectos que queremos llevar a cabo y trabajar con la comunidad”, recordó.
Spagnoletti señaló que empezaron en esas dos comunidades y que en 2020, gracias a la insistencia de Mirta Cabrera, una referente de la comunidad Guaporaity que las contactó por distintas redes sociales, comenzaron a trabajar en esa comunidad y en Sapukai. “También vimos crecer a los chicos de estas dos escuelas rurales que hoy ya están en los últimos años de primaria. A pesar de la distancia, creo que Mamis Solidarias logró acortar los kilómetros que nos separan a través del trabajo con referentes, del contacto con las familias en forma directa. Al igual que las cuatro comunidades, también tenemos planeado seguir visitándolos”, confirmó.
Este año, en este viaje “Abrigaditos” (nombre de la campaña que traerán a Misiones), viajarán la presidenta de la ONG, Laura Furman; la secretaria, Paula García; la tesorera, Silvana Fretes; y Florencia Spagnoletti. Según contó esta última, “a través de esta campaña pudimos comprar camperas nuevas para más de 300 chicos y chicas de Misiones que van a la escuela todos los días y vamos a entregar en mano. También llevaremos ropa de abrigo para los bebés. Y como siempre, vamos a compartir, disfrutar con ellos, hacer una rica merienda, un rico desayuno… son 48 horas en las que normalmente no podemos ni respirar de todas las actividades que tratamos de hacer”, relató entusiasmada.
Adelantó que también tienen previsto reuniones de trabajo con las escuelas secundarias donde asisten los chicos de las comunidades y con referentes del Hospital de Bonpland para tratar algunas situaciones particulares que atañen a niños de las comunidades. “Será un viaje intenso, pero siempre lo esperamos con mucha ansiedad y afecto”, destacó.
Aseguró que estos diez años de trabajo fueron de mucho crecimiento: “Empezamos más inexpertas y hoy estamos más consolidadas, no solo como ONG, sino también nosotras en nuestros vínculos dentro del equipo y con las personas que son beneficiarias”. Según recordó, “empezamos con un rol más de asistencia, llevando ropa de abrigo, comida… y después nos dimos cuenta de que eso duraba un tiempo corto, veíamos cómo se les echaba a perder todo por tener techos de lona, de cartones gruesos o nylon, por lo que hicimos, junto a una empresa y el aporte de muchos solidarios, techos de chapa que hasta el día de hoy los tienen todavía. También hicimos pisos, obras de agua en Mainomby, Yvoty Okará y Guaporaity… lamentablemente, en los últimos años la situación del agua fue crítica porque se secaron varios cursos de agua (arroyos) que pasaban cerca, y hace un año y medio la situación llegó a ser desesperante, ver a los chicos desesperados por agua, por lo que nos unimos a Fundación Fortabat e hicimos el último pozo de agua en Mainomby”, concluyó.
