El Ministerio de Economía giró $150.000 millones al PAMI para iniciar el pago a prestadoras y médicos, tras reclamos por demoras en las acreditaciones.
El ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones, informó que el Gobierno comenzó a normalizar el flujo de fondos hacia las prestadoras del PAMI. Las cámaras del sector mantenían un reclamo específico por aproximadamente $500.000 millones que no se habían acreditado en sus cuentas durante este mes, lo que motivó una reunión la semana pasada.
El Ministerio de Economía le transfirió al PAMI $150.000 millones el lunes de esta semana para que la obra social inicie los pagos a las prestadoras y a los médicos de cabecera. Con esos fondos, la entidad comenzó a realizar transferencias el martes. Fuentes de la obra social indicaron que se continuarán realizando pagos durante el miércoles y el jueves, con el objetivo de cubrir «una buena parte» del monto reclamado.
Desde el PAMI explicaron que los $500.000 millones reclamados «no son deuda» en su gran mayoría, sino pagos correspondientes a facturación vigente que en gestiones anteriores se solían abonar al inicio del mes y que ahora experimentan una demora de varios días. Aseguraron tener margen para realizar estos pagos.
Fuentes del Ministerio de Salud habían señalado la semana pasada que la situación no respondía a un recorte presupuestario, sino a un «retraso de fondos», aunque reconocieron la necesidad del financiamiento para responder a las prestadoras.
Un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) indicó que los gastos del PAMI en prestaciones cayeron un 41,3% en términos reales durante el primer trimestre del año respecto al mismo período del año anterior. La obra social se financia a través de los haberes jubilatorios, pero ese dinero es insuficiente para cubrir las prestaciones de sus casi 6 millones de afiliados, por lo que depende de aportes del Tesoro.
En este contexto, este miércoles culminó un paro nacional de médicos de cabecera, quienes reclaman por retrasos en los pagos y por una nueva normativa del PAMI que fijó en 2.100 pesos la cápita por afiliado, lo que consideran un fuerte recorte salarial.
