Un magíster en Relaciones Internacionales analizó las implicancias geopolíticas del enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel e Irán, y sus posibles efectos sobre Argentina, en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán generó nuevas tensiones en la comunidad internacional. Según informaron medios internacionales, la Guardia Revolucionaria iraní habría realizado ataques contra objetivos estadounidenses en el Golfo de Omán, mientras que las negociaciones diplomáticas se encuentran estancadas y se registraron violaciones al alto el fuego anunciado semanas atrás.
En ese contexto, FM 89.3 Santa María de las Misiones entrevistó a Nicolás Mondino, magíster en Relaciones Internacionales, quien ofreció un análisis sobre el conflicto. Mondino afirmó que «formalmente se dice que hay un alto el fuego, pero vemos que día a día es violado permanentemente, por ambas partes». Agregó que «cerramos un día con posibilidades de un acuerdo en torno al fin de esta guerra, pero al día siguiente por la mañana nos encontramos con nuevos bombardeos».
El especialista sostuvo que persisten cuestiones centrales que impiden una negociación definitiva. Mencionó el accionar de Israel en distintos frentes de la región y las condiciones que Irán considera innegociables. «Hay muchos puntos clave que todavía no terminan de ser estrictamente negociados en ese contexto. Creo que hay una cuestión importante que es el accionar de Israel, que vemos claramente que continúa con los ataques en el Líbano y es una de las partes que Irán no está dispuesta a ceder en su negociación», explicó.
Respecto a la posibilidad de una paz duradera, Mondino consideró que «es un conflicto que tiene múltiples aristas que convergen y que hace realmente que sea difícil alcanzar un alto al fuego duradero y más aún un cierre de la guerra».
En cuanto a la posición estadounidense, el analista indicó que las dificultades para avanzar hacia un acuerdo también están vinculadas a factores de política interna. Señaló que «presentar hoy un acuerdo en esta condición es casi en términos estratégicos lo mismo a mantener la guerra en el estado en el que está. Porque todavía no se puede presentar un cierre, en este sentido, con una victoria». Agregó que «hoy incluso la reapertura del Estrecho de Hormuz llevaría a Estados Unidos a presentar una situación que era la misma antes del inicio del conflicto. No tiene una prenda de victoria visible, pese al poderío militar que pretende mostrar».
Las consecuencias económicas también forman parte de las preocupaciones internacionales. Mondino detalló que «la continuidad del conflicto marca un panorama bastante desolador en ese sentido. Se conocieron las previsiones de la OCDE para este 2026 y 2027 con caídas y desaceleración de la actividad económica. Del 3,4% que teníamos el año pasado, se han pasado previsiones para este 2026 del 2,6% y para el 2027 del 1,8%». Afirmó que «claramente se puede equiparar esta situación a la de la pandemia o incluso a momentos de recesión económica internacional».
Mondino explicó que el petróleo continúa siendo uno de los factores determinantes. «Vemos un panorama donde la economía está totalmente afectada y donde los resultados pueden ser y son de hecho negativos, con lo que implica el uso del petróleo como fuente primordial de las cadenas de valor internacional», expresó.
Más allá del enfrentamiento en Medio Oriente, Mondino consideró que el trasfondo de la crisis está vinculado a una competencia geopolítica entre Estados Unidos y China. «Entiendo que el principal desafío de Washington hoy no está en Teherán, sino está en Pekín», afirmó. Destacó las reuniones entre Donald Trump, Xi Jinping y Vladimir Putin como señales del creciente protagonismo de China. «La visita que hubo hace escasos días de Trump a Xi Jinping en Pekín y la posterior de Putin a Xi Jinping también en la misma ciudad marcan claramente el ascenso de China con un rol estratégico en una clara disputa por la hegemonía internacional», señaló.
Mondino observó que China se fortaleció durante este período de inestabilidad. «Vemos una China fortalecida en este contexto, porque se empieza a dirigir incluso como garante del sistema económico liberal de posguerra», sostuvo. Como ejemplo mencionó que «mientras Estados Unidos estaba iniciando la guerra en Irán, China cerró un tratado de libre comercio con prácticamente los 53 países africanos». Respecto a Rusia, indicó que también obtiene beneficios indirectos por la suba de los precios energéticos y la flexibilización de sanciones.
Al analizar las consecuencias para Argentina, Mondino consideró que el alineamiento del gobierno argentino con Estados Unidos e Israel no necesariamente traerá ventajas económicas concretas. «Más allá de las implicancias que pueda tener este conflicto para el gobierno argentino y su alineamiento con Estados Unidos e Israel, económicamente eso no va a representar ninguna ventaja, porque esa respuesta tenemos que buscarla en la economía real», aseguró.
El especialista explicó que el aumento de los valores internacionales del crudo genera efectos contradictorios. «Hoy vemos que por un lado los precios están atados a lo que pasa con el petróleo y si esto puede representar una ventaja comparativa para las exportaciones argentinas de este hidrocarburo, vemos que también tiene una negativa respecto a la conformación de los precios a nivel doméstico», señaló. Advirtió que las obras asociadas al desarrollo de Vaca Muerta podrían verse afectadas por dificultades logísticas. «Las exportaciones de Vaca Muerta se van a ver afectadas porque hay insumos claves para la construcción de los oleoductos que tienen que llegar de Medio Oriente y hoy están obstaculizados por el estrangulamiento del estrecho de Hormuz», indicó.
Mondino concluyó que «vemos incluso en Argentina una situación compleja a raíz de esta interdependencia conflictiva; en un mundo tan globalizado donde lo que pasa en un lado termina afectando insoslayablemente al otro».
