Un estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) estima que, de haberse mantenido la fórmula de movilidad previsional anterior, la jubilación mínima en junio de 2026 alcanzaría los $490.621, frente a los $403.327 actuales.
Un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) analizó la política previsional implementada durante la gestión de Javier Milei, con foco en el cambio de fórmula dispuesto por el DNU 274/2024. Según el estudio, de haber continuado la fórmula de movilidad previsional vigente desde 2021, la jubilación mínima habría llegado en junio de 2026 a $490.621, mientras que con el esquema actual se ubica en $403.327. La diferencia es de 21,6%.
El DNU 274/2024 reemplazó el sistema anterior por una actualización mensual atada a la inflación. El informe sostiene que ese mecanismo permitió que los haberes dejaran de perder mes a mes frente al índice de precios, pero no alcanzó para recomponer la fuerte caída previa y consolidó los ingresos previsionales en un nivel históricamente bajo.
La fórmula anterior, establecida por la Ley 27.609, tenía una actualización trimestral basada en una combinación de recaudación de la seguridad social y variación salarial. El informe indica que el Gobierno cambió la fórmula cuando la inflación empezaba a desacelerarse, lo que impidió que los jubilados recuperaran poder adquisitivo.
La transición entre esquemas se produjo después del primer trimestre de 2024. El DNU estableció una recomposición por única vez del 12,5% y aumentos mensuales por inflación. En abril de 2024 las jubilaciones aumentaron 27,38%, en mayo 11% y en junio 8,8%.
El informe marca que en septiembre de 2024, diciembre de 2024, marzo de 2025, junio de 2025 y septiembre de 2025 los aumentos de la fórmula anterior hubieran sido superiores. En septiembre de 2024, la movilidad de la Ley 27.609 habría dado 32%, frente al 13,4% aplicado por inflación. En diciembre de 2024, la diferencia habría sido de 22,9% contra 10,7%; y en marzo de 2025, de 15,9% contra 7,5%.
En diciembre de 2025, marzo de 2026 y junio de 2026 la movilidad por inflación resultó más alta que la fórmula previa. No obstante, en la comparación acumulada, CEPA concluye que el esquema derogado habría dejado un haber mínimo más elevado.
En junio de 2026, con el aumento de 2,6% correspondiente a la inflación de abril, la jubilación mínima sin bono quedó en $403.327. Si se hubiera mantenido la fórmula anterior, el haber habría alcanzado los $490.621.
El deterioro es más profundo entre quienes perciben la mínima con bono. Desde marzo de 2024, el refuerzo previsional permanece congelado en $70.000. El informe calcula que, entre marzo de 2024 y junio de 2026, los haberes jubilatorios aumentaron 200%, mientras que la mínima con bono subió 132%. Si el bono hubiera acompañado la misma evolución, debería ubicarse en $209.994 en junio de 2026.
En términos reales, CEPA sostiene que las jubilaciones sin bono se mantienen 2,7% por debajo del nivel del último trimestre del gobierno anterior, mientras que las jubilaciones con bono quedan 19,4% por debajo.
El informe también repasa discusiones legislativas recientes. El Congreso aprobó iniciativas para recomponer los haberes, actualizar el bono y prorrogar la moratoria, pero esas medidas fueron vetadas por el Poder Ejecutivo. Entre los puntos incluidos figuraba una recomposición del 7,2%, la suba del bono a $110.000 y una cláusula vinculada a la recuperación salarial.
CEPA advierte que, desde marzo de 2025, al no prorrogarse la moratoria previsional, quienes llegan a la edad jubilatoria sin 30 años de aportes quedan limitados a la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), que equivale al 80% de la jubilación mínima. Según el informe, sin moratoria, 9 de cada 10 mujeres y 8 de cada 10 varones en edad de jubilarse no reúnen los años de aportes necesarios.
La prórroga de la moratoria por dos años tenía un costo fiscal estimado de 0,19% del PBI, menos de la mitad del superávit financiero registrado en el primer semestre de 2025.
