En la madrugada del 29 de mayo de 2001, cientos de familias agrarias se congregaron en el Cruce Karaben, en Guaraní, e iniciaron una caravana de tractores y camionetas hacia Oberá, marcando el inicio de una movilización que reclamaba mejoras en el precio de la yerba mate.
Hace un cuarto de siglo, se iniciaba un hecho extraordinario en Misiones: en la madrugada del 29 de mayo de 2001, cientos de familias agrarias confluyeron en el ahora emblemático Cruce Karaben, al costado de la ruta nacional 14, en Guaraní.
Tras exponer la situación que atravesaban, esa mañana decidieron encender los motores de los más de 70 tractores y cosechadoras y 150 camionetas apostadas en el lugar, e iniciar lentamente el recorrido en caravana, escoltados por Gendarmería Nacional y la Policía, por ocho kilómetros hasta el centro de Oberá, donde fueron recibidos por un numeroso acompañamiento de los vecinos.
“La caravana tuvo tres kilómetros de extensión. Comenzó en la ruta nacional 14 y terminó con un acto en el centro de la ciudad. Allí unos mil colonos confirmaron que a partir del próximo lunes comenzarán con el paro agrario e impedirán el ingreso de hoja verde en los distintos secaderos”, relataron las crónicas de la época.
Encabezados por los dirigentes de la Asociación de Productores de la Zona Centro (APZC) y de la Zona Sur (APAZUR) y respaldados por los intendentes de Oberá, Guaraní y Alvear, resolvieron que la próxima semana desembarcarán con un tractorazo similar en la capital provincial y que luego montarán una carpa frente a la Casa de Gobierno.
Una semana después, el 4 de junio de 2001, los tractores se pusieron nuevamente en marcha para llegar a Posadas. Organizados en un Foro de la Producción Primaria, mujeres, niños y hombres de las colonias de la zona Centro partieron hacia la capital provincial. Finalmente, el 6 de junio de 2001, agricultores de diversas localidades ingresaron a Posadas. Ya apostados en la plaza 9 de Julio, permanecieron 17 días, durante los cuales obtuvieron, mediante una Mesa de Concertación, la promesa de un mejor precio para la materia prima, un subsidio de 8 millones de pesos y una Ley Yerbatera.
En febrero de 2002, el Congreso de la Nación sancionó la Ley 25.564 de creación del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM). Sin embargo, pasaron los meses y la realidad del agro misionero siguió igual.
Ante la falta de reglamentación de la ley, se organizó el segundo tractorazo. El 29 de mayo de 2002, los agricultores volvieron a ingresar a Posadas y a ocupar la plaza 9 de Julio. Esta vez, los colonos permanecieron durante 53 días, con 358 tractores. Finalmente, el 13 de julio de 2002, el presidente de la Nación, Eduardo Duhalde, firmó el decreto reglamentario que puso en marcha el INYM. Con esa medida, los productores pasaron a formar parte de la decisión de los valores de la materia prima de la yerba mate.
Juan Ricardo Kelm, autor del libro “El tractorazo, crónicas de una epopeya”, sostuvo que las movilizaciones de los agricultores misioneros en los años 2001 y 2002 constituyen un hecho extraordinario. “Nunca se había dado un movimiento tan solidario y tan importante como el que se inició en el 2001”, explicó.
Los productores recordaron que todas las decisiones se tomaban en asamblea. Entre los protagonistas se destacaron Hugo Sand, Mariano “Tulio” Statkiewich, Elena Fanni Valdéz y Fernando Finke, así como numerosos colonos de distintas localidades de Misiones.
