Durante el Tedeum por el 216° aniversario de la Revolución de Mayo, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, pronunció un mensaje con contenido social y político, en presencia del presidente Javier Milei y su gabinete.
La Argentina conmemoró los 216 años de la Revolución de Mayo y del nacimiento del Primer Gobierno Patrio. En ese marco, el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, participó del tradicional Tedeum en la Catedral Metropolitana. Ante la presencia del presidente Javier Milei y la cúpula de su Gobierno, García Cuerva pronunció un mensaje con contenido social y político.
En uno de los primeros tramos del mensaje, el arzobispo tomó una imagen del Evangelio para trasladarla a una escena cotidiana. Afirmó: “Hoy también muchos hermanos experimentan estar paralizados en sus esperanzas, en sus oportunidades, en su dignidad. Desde hace muchos años se sienten postrados, tirados al borde del camino de la vida, y ya no tienen fuerzas para seguir”.
Y agregó: “No es cuestión de buscar rápidamente responsables que, con sinceridad, y cada uno desde su lugar, un poco somos todos, sino en tomar conciencia de que tenemos la enorme responsabilidad de ayudar a curar tantas parálisis personales, familiares, y también sociales”.
También sostuvo: “No lo dejaron tirado, porque nadie es descartable, nadie es desechable, todos somos importantes, comenzando por los abuelos, los niños, los enfermos, las personas con discapacidad, los adolescentes y jóvenes atravesados por la droga, los trabajadores informales y precarizados, y tantos más”.
La homilía avanzó luego hacia una idea vinculada a la construcción colectiva. García Cuerva dijo: “En términos políticos: acordaron, consensuaron; se plantearon una tarea común pensando en los más frágiles”. Y enumeró como pilares necesarios: “Cuatro acuerdos fundamentales: el bien común, el diálogo, la amistad social y la esperanza”.
Con el correr de la homilía, el mensaje adquirió un tono más directo. Señaló: “Lo que nos falta es una clase dirigente que con la fuerza de ese pueblo se anime al diálogo, al encuentro, a la reconciliación; y que lo haga por los que no pueden más”.
Luego llegó una de las frases que marcó la jornada: “Viven de privilegios; alejados del común de la gente, perdieron la sensibilidad con los que sufren, critican a los que intentan hacer el bien”. En el mismo tramo agregó: “Odiadores de aquella época, sentados en la casa de Cafarnaúm, haters de hoy, sentados frente a una computadora de su escritorio, o cómodamente instalados delante de una pantalla para hacer terrorismo de las redes, descalificando, difamando”.
En el cierre, el arzobispo retomó el sentido de la fecha patria y dijo: “Argentina levántate, vos podés”. Luego añadió: “Argentina, toma tu camilla; es decir, no te olvides de tu historia, de los momentos en que parecía que no podías avanzar, de los próceres que te ayudaron a caminar, de los héroes que entregaron su vida por la libertad; de ese pueblo fiel que supo ponerse a los demás al hombro”.
Finalmente, recuperó una frase de la proclama de la Primera Junta y concluyó: “El primer mensaje del primer gobierno patrio al pueblo es un llamado a la unidad. No a la uniformidad, sino a la ‘conformidad recíproca’ y a la ‘cordialidad’. El sueño fundacional fue siempre la unión. Hagámoslo realidad. Por nosotros, por nuestros abuelos, por las futuras generaciones”.
El presidente Milei estuvo acompañado por la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, sumado al Gabinete completo; además de representantes del Poder Legislativo. La ausencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel se debió a que no fue invitada por Presidencia de la Nación.
En medio de la jornada, Javier Milei saludó con un abrazo al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, cuando ingresó a la Catedral Metropolitana. El año pasado, el presidente apenas miró a Macri al entrar al recinto religioso.
Por otro lado, el abogado Ignacio Baños presentó una denuncia contra el Gobierno nacional por no invitar a la vicepresidenta Victoria Villarruel al Tedeum, y solicitó que se investigue a la gestión de Javier Milei por “abuso de autoridad” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”.
Tras el Tedeum, Javier Milei encabezó una nueva reunión de gabinete en Casa Rosada.
