En lo que va de 2026, Argentina registró 42 casos de hantavirus, pero Misiones no reportó contagios. Especialistas locales explican las diferencias entre cepas y la importancia de mantener la vigilancia.
La reaparición del hantavirus en la agenda pública, impulsada por el reciente brote detectado en un crucero internacional, volvió a poner bajo la lupa la situación epidemiológica argentina. En lo que va de 2026, el país registró 42 casos distribuidos entre Jujuy, Salta, Entre Ríos, Buenos Aires y la región patagónica. En Misiones, hasta el momento, no se confirmaron contagios, pero especialistas locales remarcan que el monitoreo debe mantenerse activo.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el director de Vigilancia y Control de Vectores de la Municipalidad de Posadas, Fabricio Tejerina, explicó que el escenario epidemiológico del noreste argentino es muy distinto al que se registra en el sur del país. “La cepa que tenemos acá en Misiones no es tan común y tiene una mortalidad mucho menor que la cepa Andes”, afirmó.
La cepa Andes, endémica de la Patagonia, es considerada una de las variantes más peligrosas porque combina una alta letalidad con la capacidad de transmitirse entre personas. “Eso no ocurre con las otras cepas”, señaló Tejerina, quien aclaró que el hantavirus no posee el mismo nivel de contagiosidad que enfermedades respiratorias como la gripe.
Uno de los puntos clave fue diferenciar a los roedores asociados al hantavirus de las ratas urbanas. “Los reservorios que tenemos acá en Misiones son principalmente colilargos. Son ratones del campo, del monte, de los pastizales”, explicó. Estos animales no suelen colonizar áreas urbanas y aparecen principalmente en ambientes rurales o periféricos.
La principal vía de transmisión es la inhalación de partículas contaminadas con saliva, orina o excremento de roedores infectados. Tejerina recomendó ventilar profundamente los ambientes cerrados antes de ingresar, permitir el ingreso de luz solar y realizar la limpieza con barbijo, protección ocular y desinfectantes o lavandina. “El virus muere con la luz solar y con los desinfectantes”, remarcó.
En relación al brote internacional, Tejerina consideró poco probable que el contagio se haya producido durante el paso de los pasajeros por Misiones, debido al período de incubación del virus, que suele ser de entre cinco y diez días.
Finalmente, el funcionario advirtió sobre el impacto de los recortes nacionales en ciencia y universidades, y lamentó el cierre del Instituto Nacional de Medicina Tropical en Misiones (InMET), que trabajaba en líneas de investigación sobre roedores y enfermedades zoonóticas.
