El Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos de Misiones podrá reducir a tres meses el tiempo de espera para donar sangre tras tatuajes o cirugías, gracias a su sistema de tamizaje molecular. Así lo establece la nueva normativa nacional que moderniza el proceso de donación y transfusión.
El Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos (BSTB) de Misiones es uno de los centros del país que podrá aceptar potenciales donantes que se hayan realizado un tatuaje o una cirugía tres meses antes de la donación, en lugar de seis. Esto es posible por contar con un sistema de tamizaje basado en biología molecular, según lo establecido en la Resolución 536/2026 del Ministerio de Salud de la Nación, que actualiza las normas administrativas y técnicas del Sistema Nacional de Sangre.
“Las últimas normas administrativas y técnicas de hemoterapia eran del 2013. Este 28 de abril se publicó la circular con las nuevas normas que buscan modernizar todo el proceso de donación y transfusión de sangre y el funcionamiento de los servicios de hemoterapia, inmunohematología y terapia celular del país. Algunas cuestiones ya las estábamos implementando”, indicó la médica especialista en hemoterapia y responsable de atención y calificación de donantes, Karen Safulko.
Gracias a los avances en las pruebas de tamizaje, se actualizaron los tiempos de espera para donar según factores de riesgo. En general, se difirió la donación por seis meses para quienes hayan tenido una nueva pareja sexual o más de una pareja sexual en los últimos tres meses y hayan tenido relaciones anales, hayan utilizado profilaxis de preexposición o posexposición, se hayan realizado tatuajes, piercings o procedimientos estéticos invasivos, o hayan permanecido en instituciones penales por más de 72 horas. Sin embargo, los centros que realicen tamizaje con biología molecular, como el BSTB de Misiones, podrán reducir el período de espera a tres meses.
“Para que la gente entienda, con la biología molecular se detecta mucho tiempo antes un VIH, una hepatitis B o una hepatitis C. Este tipo de tamizaje no solo protege a los pacientes que van a recibir la sangre, sino también al potencial donante, pues si se contagió hace dos o tres meses todavía no sale en una prueba común el diagnóstico, sí con estas pruebas de biología molecular que pueden detectar el contagio a los pocos días, en el período de ventana”, detalló Safulko.
El nuevo marco normativo eliminó la exclusión de grupos poblacionales enteros considerados de riesgo y propone evaluar solo las conductas del donante y la evidencia científica. También se eliminó el ayuno previo y se recomendó beber al menos 500 ml de agua o bebidas con sales media hora antes de la extracción.
La Resolución N° 536/2026 formalizó el reemplazo del modelo de donación de reposición por un modelo de donación 100% voluntaria y habitual. Prohibió explícitamente condicionar la atención médica o las cirugías a la presentación de donantes por parte del paciente o sus familiares, práctica que aún subsiste en el país.
“El modelo de reposición es algo que queremos sacar hace mucho tiempo. Hoy en día ya no está vigente, pero seguimos pidiendo la colaboración de la familia del paciente porque si dejamos al azar nadie dona sangre. Todavía nos falta mucha educación”, reflexionó Safulko. Por eso, cuando tienen un paciente que se transfunde, “nos seguimos comunicando con los familiares y les explicamos que necesitamos la colaboración de los que puedan para tener sangre para los otros pacientes. Es una cadena de colaboración, está prohibida la obligatoriedad de venir a donar sangre”, remarcó.
La normativa consolida un modelo de red integrada de sangre, con procesos coordinados, trazabilidad y mayor capacidad de respuesta. Fortalece los Centros Regionales de Hemoterapia y dispone la desactivación progresiva de los Bancos de Sangre Intrahospitalarios para alcanzar mayores estándares de eficiencia y seguridad transfusional. Además, establece como obligatorios la informatización de los registros y garantizar sistemas de trazabilidad.
“En Misiones, el BSTB es el único del sistema de salud público de la provincia, pero existe un banco paralelo en el sector privado. Lo que se busca es centralizar todo”, indicó la especialista, quien remarcó que “las nuevas normas hacen mucho hincapié en la calidad y trazabilidad de la gestión de la sangre. Nosotros ya lo tenemos adquirido porque estamos certificados, pero hay instituciones que todavía no lo hacen”.
Otro cambio vigente es el procedimiento de las transfusiones: “Se hace hincapié en el umbral restrictivo, porque la transfusión no es para cualquiera ni inocua. Se trata del trasplante de un tejido y requiere una indicación precisa”.
