El fiscal Héctor Simón pidió al juez el archivo total de la causa contra Mario Peyer. El abogado defensor calificó la denuncia como una «fábula», basándose en pericias psicológicas presentadas.
El fiscal Héctor Simón, titular de la Fiscalía de Instrucción Uno de Puerto Rico, solicitó este jueves el sobreseimiento total y definitivo de Mario Peyer, intendente de Caraguatay. El jefe comunal había tomado una licencia de 30 días para ponerse a disposición de la Justicia tras una denuncia por abuso sexual presentada en febrero por una trabajadora del Concejo Deliberante local, y este mismo día retomó sus funciones.
El pedido de archivo de la causa fue presentado ante el juez Manuel Balanda Gómez, quien ahora deberá resolver conforme a los elementos del expediente. La denuncia original incluía acusaciones de abuso sexual con acceso carnal y amenazas en dos episodios puntuales.
Sergio Báez, abogado defensor de Peyer, se refirió al caso en declaraciones radiales. «Hoy tuvimos varias novedades. Una fue el pedido de sobreseimiento total y definitivo del intendente», afirmó, añadiendo que, al ser el fiscal el titular de la acción pública, «esto es un tema prácticamente consumado».
Báez calificó la denuncia como «falsa» y señaló que se habría demostrado la inocencia de su cliente. En este contexto, destacó que se agregaron al expediente «pericias psicológicas que establecen que la denunciante recurre a la fabulación y a la sobreactuación de sus síntomas como estrategia defensiva». «Esto significa que tiene un cuadro de magnificación y fabulación instrumental. Estos indicadores están en contra de una persona que haya sufrido un trauma de abuso sexual. Es decir, estaríamos ante una fábula», resumió el letrado.
El defensor también mencionó que, del análisis del teléfono de la denunciante, se recuperó una grabación que, a su juicio, indica que sus dichos al momento de radicar la denuncia estuvieron «semidirigidos» por su abogada. Asimismo, explicó que la defensa ofreció diversas pruebas, como testimonios y búsqueda de registros en cámaras, además de fotografías para intentar demostrar la ausencia de marcas físicas en las personas involucradas.
En su declaración indagatoria, realizada el miércoles, el intendente Peyer negó todas las acusaciones y sostuvo que, en la fecha de uno de los hechos denunciados, se encontraba en otro lugar.
