En la localidad de San Pedro, productores como Isabel Barreto sostienen la actividad agrícola familiar, diversificando la producción y agregando valor a sus cosechas en un contexto económico complejo.
En la pequeña comunidad de Colonia Alegría, ubicada en San Pedro, Misiones, Isabel Barreto se dedica a la producción de frutillas, un cultivo poco común en la provincia. Junto a otras familias agricultoras, desarrolla su actividad en la chacra como una forma de sostenimiento económico y arraigo.
Recientemente, la productora recibió la visita del dirigente Martín Sereno, quien conoció la necesidad de insumos tras una tormenta que dañó la cobertura de sus invernaderos. A través del Instituto Misionero de Acción Cooperativa, Mutual, Crédito y Financiamiento (IMaC), se gestionó la entrega de rollos de plástico para realizar las reparaciones necesarias.
Sereno destacó el valor del trabajo de Barreto, señalando que su historia «no se mide en la cantidad de kilos que produce, sino en la capacidad de sostenerse, adaptarse y transformar su realidad». Además, resaltó que en su chacra «todo se aprovecha y se transforma», ya que a la producción primaria de frutillas se le suma la elaboración de mermeladas y almíbar, agregando valor y generando ingresos.
«Experiencias como la de Isabel no son una excepción pintoresca, sino una señal clara sobre hacia dónde debería ir el desarrollo productivo», expresó el dirigente. En un escenario de costos elevados y mercados concentrados, consideró que la diversificación y la innovación en la producción a pequeña escala son estrategias clave.
Lejos de limitarse a una sola actividad, Barreto diversifica su producción, encontrando en cada espacio de su chacra una oportunidad. Con los invernaderos ya reparados, continúa su apuesta por las frutillas, un cultivo que, con dedicación y conocimiento, transforma en una oportunidad laboral y de arraigo para su familia.
