Los ministerios de Salud de Misiones, Corrientes y Salta reportaron que los hospitales públicos registran una saturación asistencial, con incrementos en la demanda de hasta el 85%, debido al traslado de pacientes desde el sistema privado y obras sociales.
Los responsables de los ministerios de Salud de Misiones, Corrientes y Salta reconocen que los hospitales operan al límite de sus capacidades, producto de una crisis económica que empuja a miles de familias desde el sector privado hacia el Estado.
En Misiones, el ministro de Salud Pública, Héctor González, presentó ante la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados un panorama: la salud pública absorbe cerca del 80% de la demanda provincial, que creció hasta un 20% en el último año, lo que obligó a reorganizar el sistema y fortalecer la atención en el interior. El funcionario lo había adelantado a PRIMERA EDICIÓN a fines de marzo pasado.
“Hay más demanda en estos contextos difíciles y aun así la gente elige la salud pública en Misiones porque es fuerte y confiable”, remarcó el ministro.
El Hospital Madariaga, principal centro de alta complejidad de la provincia, registró durante el primer trimestre de 2026 40.619 consultas, 1.224 egresos hospitalarios y 1.266 cirugías, superando el techo histórico de las 1.200 intervenciones quirúrgicas mensuales. La comparación interanual muestra un crecimiento acumulado del 20,8% en consultas en dos años: de 33.628 en el primer trimestre de 2024 a 40.619 en 2026.
Para sostener la presión asistencial, el Madariaga profundizó la articulación con el Hospital Favaloro y el Hospital de Fátima, donde especialistas del Madariaga realizan cirugías de ginecología, traumatología, cirugía general y coloproctología. El presupuesto 2026 de la cartera sanitaria misionera tiene una estimación de la finalidad salud de $1.009.979.707.000, un incremento del 37,89% respecto al año anterior.
El ministro de Salud Pública de Corrientes, Emilio Lanari, declaró que el sistema sanitario provincial “está a full de sus capacidades”. Advirtió que los hospitales públicos operan al límite debido al “masivo traspaso de pacientes del sector privado”. Según datos del Ministerio, más del 86% de las atenciones médicas en Corrientes se realizan en el sistema público, con cifras cercanas al 90% en declaraciones recientes. Lanari indicó que la provincia recibe pacientes de Chaco y Formosa y que “el desequilibrio que se ha producido entre la salud pública y privada en los últimos años” agrava la situación. Frente a la saturación, Corrientes realiza acuerdos para atender a pacientes sin recursos y avanza con la reconversión de Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) para que funcionen con guardia las 24 horas e internación abreviada.
En Salta, el ministro de Salud, Federico Mangione, afirmó: “Tengo colmadas las guardias. Hace cuatro meses que volvimos a tener pacientes en los pasillos, en camillas. No me alcanza el espacio”. En una entrevista con El Tribuno, Mangione sostuvo que la demanda en las guardias hospitalarias aumentó hasta un 85% en los últimos meses, alcanzando niveles históricos. “Ha aumentado muchísimo la cantidad de pacientes con obra social porque no hay plata”, remarcó. Explicó que muchas familias que antes se atendían en clínicas privadas no pueden afrontar los depósitos iniciales, que no bajan del millón de pesos, y recurren a los hospitales públicos.
Mangione también señaló que las obras sociales mantienen deudas millonarias con el sistema público. En mayo de 2026, denunció que “las obras sociales siguen sin pagar nada” y reveló que una sola obra social debe más de $5.000 millones. Además, advirtió que cada tratamiento de antivirales cuesta $200.000 y que la provincia recibe menos recursos nacionales para cubrirlos.
En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, el ministro González admitió que la mayor demanda impacta en los tiempos de espera para acceder a la atención médica. “Sí tenemos lista de espera, pero no de tantos días. También depende del lugar y de la especialidad; por ejemplo, tenemos una buena cantidad de médicos clínicos y el año pasado logramos completar el cupo de residentes. No obstante, hay especialidades como otorrinolaringólogos, en las que puede haber una demora de algunos días”, sostuvo. González destacó que “tenemos una masa de trabajadores que, en los actuales momentos complejos económicos financieros del país, no podemos aumentar”. Pese al contexto, resaltó la ventaja de vivir en una provincia donde la salud pública es una fuerte política de Estado.
