La ANMAT dispuso que todas las especialidades medicinales comercializadas en Argentina incluyan códigos bidimensionales en sus envases, con el objetivo de facilitar el acceso a la información sanitaria y reducir el consumo de papel.
La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) oficializó, mediante la disposición 2891/2026 publicada en el Boletín Oficial, que todos los medicamentos comercializados en Argentina deberán incorporar códigos QR o Data Matrix en sus envases secundarios. La medida alcanza a todas las especialidades medicinales, sin distinción de origen o condición de expendio.
Según explicó Mario Abitbol, gerente de Vertical Salud en GS1, en diálogo con FM de las Misiones, el objetivo es permitir que pacientes y profesionales de la salud accedan de manera digital al prospecto aprobado por el organismo regulador, sin modificar su contenido. «La disposición de ANMAT lo que va a requerir es que se coloque la información, en código QR o Data Matrix, tal cual está hoy en el formato papel», afirmó.
Abitbol señaló que los prospectos tradicionales presentan dificultades para los usuarios debido al tamaño reducido de la tipografía y a la complejidad de su diseño. Además, indicó que una vez retirado el prospecto de la caja, suele perderse con facilidad. «Una vez que el prospecto abandona la caja, volverlo a doblar con ese trabajo de origami que tienen los laboratorios para volverlo a poner dentro de la cajita se hace realmente muy complicado», describió.
El especialista detalló que tanto el QR como el Data Matrix son códigos bidimensionales que pueden escanearse desde cualquier teléfono celular para acceder al prospecto digital. «La idea es que cada consumidor que necesite acceder al prospecto pueda hacerlo a través del celular», sostuvo.
Respecto del impacto ambiental, Abitbol afirmó que en Argentina se comercializan alrededor de 55 millones de unidades de medicamentos por mes, lo que implica un uso significativo de papel. «Hagamos un cálculo de la cantidad de papel que va a desaparecer en este proceso de despapelización. En un mundo que se está volcando a eliminar el uso del papel, esto va a tener en el tiempo un impacto positivo», declaró. No obstante, aclaró que los beneficios serán mayores si otros países adoptan medidas similares, y mencionó a España y Japón como ejemplos.
En cuanto a la implementación, la disposición otorga seis meses a los laboratorios del Vademécum Nacional de Medicamentos para generar los nuevos códigos. La ANMAT permitirá agotar los envases ya producidos para evitar costos de reetiquetado. «Luego les va a permitir presentar un plan para utilizar uno o dos lotes más con el estuche anterior y, a partir de ahí, el cumplimiento será mandatorio», concluyó Abitbol.
