martes, 9 junio, 2026
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Del clic a la reparación: los desafíos de los electrodomésticos comprados online

Especialistas del sector de reparaciones advierten sobre inconvenientes en la durabilidad, disponibilidad de repuestos y dificultades para reparar electrodomésticos adquiridos por internet.

Cada vez más personas optan por comprar electrodomésticos a través de plataformas de comercio electrónico, atraídas por las promociones, los precios más bajos y la posibilidad de acceder a productos importados sin salir de casa. Sin embargo, especialistas del sector de reparaciones advierten que detrás de muchas de estas ofertas aparecen inconvenientes relacionados con la durabilidad de los equipos, la disponibilidad de repuestos y las dificultades para repararlos una vez que presentan fallas.

En diálogo con PRIMERA EDICIÓN, Rubén Mora, técnico reparador de Electro Service Rubén, señaló que en los últimos años observó cambios en los productos que llegan a los talleres y explicó que muchas de las consultas están vinculadas a artefactos adquiridos por internet o traídos desde otros países. Según indicó, “mucha gente compra cosas de afuera con aplicaciones y muchos artefactos vienen con voltaje 110”, una característica que suele generar problemas cuando son conectados a la red eléctrica argentina.

El especialista explicó que uno de los errores más frecuentes ocurre cuando los usuarios desconocen las diferencias de voltaje y utilizan los equipos sin verificar sus especificaciones. En esos casos, comentó que “llegan confiados, los conectan y donde se queman no tienen reparación”, lo que termina convirtiendo una compra económica en una pérdida para el consumidor.

A esta situación se suma la dificultad para conseguir determinados componentes. Mora sostuvo que actualmente “hay muchas cosas que se descartan porque no se consiguen repuestos”, una realidad que afecta especialmente a algunos productos importados o de fabricación más reciente, cuyos fabricantes no siempre garantizan la disponibilidad de piezas para su reparación.

El técnico, que lleva tres décadas trabajando en el rubro, afirmó que la calidad de fabricación también cambió con el paso de los años. En ese sentido, señaló que “la mayoría de los materiales son reciclados” y explicó que muchos electrodomésticos incorporan componentes de aluminio en reemplazo del cobre que se utilizaba anteriormente, lo que repercute en la vida útil de motores y sistemas eléctricos.

Según detalló, esta diferencia se observa en numerosos productos de uso cotidiano. “La duración de los motores de las licuadoras, de los secadores de pelo y de otros artefactos se ve afectada”, indicó, al tiempo que recordó que todavía existen usuarios que conservan equipos antiguos porque consideran que fueron fabricados con materiales más resistentes.

De hecho, comentó que con frecuencia recibe clientes que buscan restaurar electrodomésticos heredados o con varios años de uso. Aunque muchas veces el costo de la reparación puede acercarse al valor de un producto nuevo, explicó que algunas personas igualmente deciden invertir en ellos porque valoran su calidad o tienen un significado afectivo especial.

Entre los aparatos que más ingresan al taller para ser reparados figuran las planchas, secadores de cabello, planchitas para el pelo, cafeteras y licuadoras. Estas últimas, según Mora, encabezan el ranking de averías debido al uso que reciben en los hogares. “La gente quiere hacer licuados con fruta congelada o moler hielo y ahí está el problema”, explicó, al señalar que muchas veces se exige a los equipos más allá de las funciones para las que fueron diseñados.

Pese al avance de productos considerados cada vez más descartables, el técnico aseguró que las consultas por reparaciones siguen siendo constantes. “La mayoría trata de recuperar los artefactos y repararlos”, afirmó, y agregó que los clientes suelen consultar varias veces las opciones de pago antes de decidir si avanzan con el arreglo.

En cuanto a los costos, Mora sostuvo que los repuestos mantienen valores que todavía permiten justificar una reparación en muchos casos. Según detalló, una intervención habitual en un horno eléctrico puede rondar entre los 50 y 58 mil pesos, dependiendo de las piezas que deban reemplazarse. En un contexto donde cada vez más consumidores buscan ahorrar, la reparación continúa apareciendo como una alternativa para prolongar la vida útil de los electrodomésticos y evitar la compra inmediata de un equipo nuevo.

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