Un productor de Apóstoles recibió medalla de oro y plata en el primer Mundial de la Yerba Mate, realizado en Buenos Aires, con evaluación a ciegas y análisis químicos.
Una marca de yerba mate de Apóstoles, Yerba Mate Dulce Beso, obtuvo dos reconocimientos en el primer Mundial de la Yerba Mate, que se realizó durante el fin de semana en el Museo del Mate de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El productor misionero Jorge Butiuk informó a la FM 89.3 Santa María de las Misiones que su producto recibió medalla de oro en la categoría yerba artesanal tradicional con palo y medalla de plata en la categoría yerba mate tipo tereré, de molienda gruesa.
“Estamos muy contentos porque estuvimos participando en esta primera feria internacional, mundial, sobre catalogación de yerba mate y tuvimos la gran satisfacción de poder obtener estos dos premios”, declaró Butiuk.
El certamen reunió a más de un centenar de marcas de Argentina, Brasil y Paraguay. Según información previa de PRIMERA EDICIÓN, el Mundial contó con más de 300 muestras de siete países, jurado internacional y la participación de doce marcas misioneras.
Dulce Beso compitió con una yerba artesanal elaborada bajo sistema tradicional barbacuá y con estacionamiento natural de más de dos años. “Participamos con nuestra yerba artesanal, sistema tradicional barbacuá, estacionamiento natural dos años. Con la yerba tradicional, la que estamos acostumbrados a consumir nosotros, obtuvimos la medalla de oro como una de las mejores yerbas artesanales tradicionales. Y en segundo lugar sacamos la medalla de plata en cuanto a la yerba mate tereré, o sea, la molienda gruesa tipo tereré”, detalló.
Butiuk explicó que el proceso de evaluación incluyó controles previos sobre las muestras presentadas. Las marcas entregaron sus productos con anticipación para que fueran sometidos a análisis de composiciones químicas, colores, textura, cantidad de palo y polvo, y propiedades químicas. Luego, las muestras aprobadas pasaron a una etapa de cata a ciegas, donde sommeliers evaluaron gusto, sabor, textura y aroma sin conocer la marca ni el origen comercial.
“Los sommeliers probaron cada una de las yerbas sin la marca. Se hacían las pruebas directamente a ciegas, sin saber de qué marca era, en cuanto al gusto, el sabor, la textura y el aroma, por supuesto, que mucho tiene que ver”, afirmó el productor.
Butiuk no pudo viajar a Buenos Aires por encontrarse en reposo tras una intervención quirúrgica. En su lugar, participaron sus hijas, quienes recibieron los premios durante la feria. “Ellas recibieron la grata sorpresa de recibir estos premios”, señaló.
El productor indicó que la fortaleza del emprendimiento no está en una estrategia comercial de gran escala, sino en el producto. “Como somos una empresa bastante chica, no tenemos un envase de primer nivel, pero lo que importa en nuestro caso particular es lo que tiene adentro nuestro paquete”, sostuvo.
Butiuk afirmó que más del 90% de quienes comenzaron a consumir su yerba siguen eligiéndola, lo que obliga a regular el stock y la salida del producto. “La idea no es solamente tener una yerba de estacionamiento natural de más de dos años. ¿Qué pasa si uno entra a vender más de lo que dispone para poder mantener esta calidad? La idea nuestra es siempre mantener la calidad hoy, mañana y por siempre”, explicó.
Dulce Beso no se comercializa en góndolas ni en grandes cadenas. La venta es personalizada y con producción limitada. Según Butiuk, el precio de salida de molino es de 5.000 pesos el kilo, en bultos mínimos de diez kilos. Advirtió que en plataformas de reventa se pueden encontrar precios más altos, incluso cercanos a 6.000 pesos el medio kilo. “Ese es mi precio de salida de molino. Inclusive, haciendo números y teniendo la yerba estacionada más de dos años, todavía viene a ser bastante económica. Ahora, hay revendedores que están en Mercado Libre y prácticamente están vendiendo a 6.000 pesos el medio kilo”, señaló.
La marca cuenta con distintas moliendas: fina despaldada tipo uruguaya, tradicional, tereré y mate cocido en saquitos.
Butiuk también se refirió a la situación económica del sector yerbatero. “Acá lo que se necesita es un programa del Gobierno nacional y tal vez algún día el Instituto Nacional de la Yerba Mate haga lo que debería hacer: concientizar a la gente sobre lo que cuesta producir un kilogramo de yerba mate”, planteó. Cuestionó el impacto de la desregulación y la caída del precio que recibe el productor primario. “Hoy, con la desregulación, escuchándolo a veces a Sturzzeneger decir que está contento porque bajó el 50% en góndola el precio de la yerba mate, pero también le bajó el 50% al productor. Hoy, con lo que está percibiendo un productor, es imposible seguir manteniendo los yerbales”, sostuvo.
Consideró que los premios ayudan a visibilizar el trabajo de los pequeños y medianos productores y molinos de menor escala. “Sin ninguna duda, es algo para visualizar, gestionar y ampliar los conocimientos, porque estamos preparados los pequeños productores y los pequeños molinitos como para tener esta designación”, afirmó.
Butiuk destacó que otra empresa de Apóstoles recibió un premio de oro en una categoría vinculada a la yerba mate de cinta. “Se diferenciaron las variedades de yerba en cuanto al sistema barbacuá, que somos nosotros, a las tradicionales y a las que están por otro tipo de proceso”, explicó.
El productor indicó que la venta de su yerba se realiza de manera directa. “Nuestra marca es Yerba Mate Dulce Beso, tradicional barbacuá, estacionamiento natural de más de dos años. El número de teléfono para pedidos es 3758-456763”, indicó. “Cuando quieran saber algo sobre yerba, estamos dispuestos, porque tenemos conocimiento suficiente de todo lo que es el tema yerba mate”, cerró.
