Una agente penitenciaria de 24 años fue víctima de un ataque sexual cuando regresaba a su domicilio tras cumplir su turno en la Unidad Penal V de Mujeres. La mujer persiguió, redujo y esposó al agresor con ayuda de transeúntes.
El pasado lunes 25 de mayo por la mañana, una agente penitenciaria de 24 años fue víctima de un ataque sexual en la vía pública luego de finalizar su turno en la Unidad Penal V de Mujeres, ubicada en la zona de Miguel Lanús, Misiones. La mujer persiguió, redujo y esposó al agresor, que la había abordado y atacado con un fragmento de mampostería de cemento.
En declaraciones a PRIMERA EDICIÓN, la víctima relató que salió de su trabajo a las 7.30 y comenzó a caminar hacia una parada de colectivos urbanos cercana. “Caminé unos 200 metros hasta una parada de colectivos, donde se hallaba un hombre al cual no conozco, comiendo una chipa. Seguí caminando y comencé a notar que esta persona empezó a venir detrás de mí. En varias oportunidades aumenté y reduje el paso para comprobar si me estaba siguiendo. Noté que hacía lo mismo que yo”, detalló.
Ante la sospecha de un posible asalto, la agente se detuvo en una esquina y simuló buscar algo en su mochila. “Hasta que sucedió todo en cuestión de segundos. Este hombre me tomó de atrás con una mano y con la otra comenzó a tocar mis partes íntimas. Intenté zafarme y me agarró de la campera sujetándome con fuerza hacia él. Fue allí que traté de darme vuelta y sacar las esposas reglamentarias de mi cinto, por lo que él me empujó y salió a correr”, precisó.
La mujer inició una persecución a pie de aproximadamente cuatro cuadras. “Corrí detrás de él unas cuatro cuadras, hasta que observé a dos personas en una motocicleta y les pedí que lo detuvieran. La mujer que venía en la moto se bajó y le pegó con la mochila, lo que hizo que se cayera al suelo. Entonces él agarró un trozo de cemento como para arrojármelo, fue allí que lo empujé y se volvió a caer. Forcejeamos nuevamente hasta que, con ayuda del hombre que manejaba la motocicleta, logré reducirlo y colocarle las esposas”, relató.
Vecinos alertaron al sistema de emergencias 911, lo que permitió el arribo de una patrulla. Al momento del arresto, el personal policial incautó una mochila que el sospechoso llevaba consigo, cuyo contenido es materia de investigación. El acusado habría afirmado ante los investigadores que su intención era cometer un robo. Sin embargo, la víctima desmintió ese argumento: “Cuando el hombre vio llegar a la policía les manifestó que ‘me quiso robar’, pero no es cierto, en todo momento tenía conmigo mi mochila y él no la tocó, solo me manoseó. Lo trasladaron a él y luego me llevaron a radicar la denuncia a la Comisaría de la Mujer de Fátima”, concluyó.
