La Sociedad Argentina de Pediatría advierte que las tasas de cesáreas en el país superan ampliamente los parámetros internacionales, con cifras que en algunas maternidades privadas alcanzan el 60%.
La creciente cantidad de cesáreas en Argentina encendió una señal de alarma en el ámbito médico. Según advirtió la Sociedad Argentina de Pediatría (SAP), las intervenciones quirúrgicas para el nacimiento de bebés ya triplican los porcentajes recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La médica Roxana Conti, integrante del Comité de Lactancia de la SAP, aseguró en diálogo con la FM 89.3 Santa María de las Misiones que actualmente “las tasas rondan entre el 40% y el 50% en las instituciones del país”, mientras que “en algunas maternidades privadas llegan hasta el 60%”.
“Esto es muchísimo más alto del 10 al 15% que recomienda la OMS”, sostuvo la especialista. Conti explicó que el parto vaginal continúa siendo la vía natural de nacimiento y señaló que la cesárea debería realizarse únicamente cuando existe una indicación médica precisa.
“La cesárea es una cirugía mayor y debe estar indicada de forma precisa por el equipo médico, no debiera ser la norma”, enfatizó.
La profesional indicó que el aumento de estas prácticas responde a múltiples factores. Entre ellos mencionó: la influencia de las redes sociales, las presiones familiares y también decisiones de las propias mujeres gestantes.
“Hoy muchas personas llegan con un plan de parto y solicitan una cesárea. Por eso es fundamental brindar información y que puedan tomar decisiones informadas basadas en evidencia científica”, explicó.
Riesgos para la madre y el bebé
La integrante de la SAP remarcó que una cesárea implica mayores riesgos y una recuperación más compleja para la madre en comparación con un parto vaginal. “Como toda cirugía, tiene complicaciones posibles y además condiciona el futuro obstétrico de la mujer, porque es muy probable que los siguientes partos también sean por cesárea”, señaló.
En cuanto a los bebés, Conti explicó que “el nacimiento vaginal facilita que el bebé se adapte mejor a la vida extrauterina”, afirmó.
Según detalló, los nacimientos por cesárea programada pueden derivar en dificultades respiratorias y en internaciones en neonatología, especialmente cuando las intervenciones se realizan antes de tiempo.
“A veces las cesáreas se programan a las 37 semanas y esto no debiera ocurrir. Muchos bebés nacen con dificultades respiratorias porque no atravesaron el trabajo de parto”, advirtió.
La especialista también destacó la importancia del contacto piel a piel inmediato y del inicio temprano de la lactancia materna. Además, señaló que el nacimiento por vía vaginal favorece la colonización de la microbiota intestinal del recién nacido. “La manera en que nacemos tiene un impacto enorme en la salud futura”, remarcó.
Humanización del parto
Durante la entrevista, Conti también se refirió al concepto de humanización del nacimiento y destacó que cada vez más maternidades incorporan prácticas menos medicalizadas y respetuosas de las decisiones de las personas gestantes.
“Hoy se trabaja mucho en acompañar a la mujer durante el trabajo de parto, respetando su cultura, sus sentimientos y la manera en que quiere parir”, explicó.
En ese sentido, mencionó que muchas instituciones ya cuentan con recursos como pelotas, sogas y distintas posiciones para favorecer un parto más cómodo y natural, con un rol central de las licenciadas obstétricas.
Finalmente, la médica reconoció que la reducción de las cesáreas innecesarias representa un desafío global, aunque se mostró optimista respecto a una mayor concientización social.
