La diputada nacional Marcela Pagano, ex integrante de La Libertad Avanza, señaló al secretario de Comunicación del Gobierno, Javier Lanari, de haber participado en presuntos cobros de intermediación junto al jefe de Gabinete Manuel Adorni.
La diputada nacional Marcela Pagano acusó al posadeño Javier Lanari, secretario de Comunicación del gobierno de Javier Milei, de ser “cajero” del presidente y su hermana, la secretaria General de la Presidencia Karina Milei, junto al jefe de Gabinete Manuel Adorni, quien es investigado por la Justicia por enriquecimiento ilícito.
Pagano, que llegó al Congreso por La Libertad Avanza (LLA) y rompió con el gobierno en agosto de 2025 para conformar su bloque unipersonal “Coherencia”, pidió en las últimas horas la detención de Adorni y opinó que Lanari “también debería dar explicaciones”.
Entrevistada por el canal porteño C5N, la legisladora aseguró, en relación con el caso Adorni, que “más cosas van a salir”, porque “no les cierra el blanco, no les cierra el negro, no les cierra nada”. “Yo les voy a decir algo, que lo repetí frente a un fiscal y lo dije frente a un juez”, apuntó Pagano y disparó: “Adorni es el cajero de Karina Milei y de Javier Milei, le guste a quien le guste”. “¿Se llevó su parte? No hay dudas de que se llevaba su parte”, arremetió.
“Yo di precisiones de que se reunían, a quién le cobraban, cómo le cobraban y para qué le cobraban”, dijo la diputada y afirmó que “Adorni con su ladero Javier Lanari, que también tiene que dar explicaciones, cobraban la intermediación”.
Pagano, ex periodista, señaló que el mecanismo “viene desde que el presidente fue electo” y que, aunque ella se enteró “bastante más tarde”, pudo confirmar la veracidad de los hechos a través de “varias fuentes”. “Varios vinieron a mí, incluso empresarios de primera línea, de los cinco más importantes de la Argentina, que me dijeron que le pidieron plata para juntarse con el presidente Milei y que Adorni era uno de los que recolectaba”, afirmó.
Javier Lanari vive en Buenos Aires hace más de 20 años. Se crió en Posadas y cursó sus estudios secundarios en el colegio Martín de Moussy. A los 18 años dejó la tierra colorada y se mudó a CABA para estudiar periodismo en la Universidad del Salvador. Su padre es Carlos Lanari, ingeniero agrónomo y ex presidente de la Sociedad Rural de Misiones (2018-2020). A pesar de su larga residencia porteña y su cargo nacional, Lanari mantuvo siempre su domicilio electoral en Misiones. De hecho, su nombre llegó a barajarse para la candidatura a diputado nacional de La Libertad Avanza en la provincia, lugar que finalmente ocupó el ex tenista Diego Hartfield.
Llegó al gobierno como subsecretario de Comunicación y, con el ascenso de Adorni a la Jefatura de Gabinete, quedó a cargo de la Secretaría en diciembre de 2025. Es considerado el “heredero natural” de Adorni, aunque este mantiene la función de vocero presidencial y dejó al posadeño el manejo de la estrategia comunicacional y el vínculo con los periodistas acreditados en Casa Rosada. Lanari exhibe un estilo frontal en sus publicaciones en la red social X, que utiliza como trinchera para defender las medidas del Gobierno y confrontar con la oposición.
Antes de la política, trabajó en medios como LN+, Radio Belgrano, FM Milenium y el sitio La Política Online. Fue en su época de periodista que conoció a los hermanos Milei. El actual presidente era un invitado frecuente en sus programas de radio. Según contó alguna vez, en algunos programas hacían una especie de “coreografía” donde él lo “toreaba” al aire para que Milei sacara su lado más histriónico. Esta cercanía personal con Milei fue determinante para que, cuando Adorni ascendió a jefe de Gabinete, Lanari quedara a cargo de la Secretaría de Comunicación, con la aprobación directa del presidente y su hermana.
Hoy, el posadeño forma parte de la mesa chica de comunicación junto al propio Adorni y el asesor estrella de Milei, Santiago Caputo, donde Lanari es valorado por su perfil técnico periodístico y es el responsable de que el “relato” libertario se mantenga sólido a pesar de las tensiones internas del gobierno.
