Un comerciante relató los cambios que debió hacer en su vivienda tras el ataque y la creciente preocupación por la seguridad en la localidad. Vecinos impulsan un petitorio para que el Concejo Deliberante declare la emergencia.
Un ataque con disparos contra la funeraria La Paz de El Soberbio, ocurrido en la madrugada del último domingo, generó cambios forzosos en la rutina de los vecinos linderos. Claudio Schimitz, propietario de un corralón-ferretería ubicado a pocos metros del inmueble, relató que su familia debió desocupar y reubicar los muebles de un sector de su casa que tiene visibilidad directa hacia el lugar atacado, buscando mayor resguardo.
«Gracias a Dios no nos impactó ninguna bala en esta oportunidad, pero la preocupación es que vuelvan a tirar y nosotros siempre estamos», manifestó Schimitz en diálogo con La Voz de Misiones. El comerciante, que vive hace quince años en el lugar, expresó el temor de los residentes ante una seguidilla de hechos violentos registrados desde fines de enero, que incluyen incendios en propiedades y vehículos.
Según el relato del ferretero, la sensación de «tranquilidad», «amabilidad» y «seguridad» que caracterizaba al pueblo se ha visto afectada. «Ahora hay una gran preocupación por estar en la vereda o afuera de las casas», señaló, al tiempo que destacó la eficiente labor de los Bomberos Voluntarios para contener incendios anteriores que pudieron afectar su vivienda.
Frente a esta situación, Schimitz y otros vecinos iniciaron la recolección de firmas para presentar un petitorio ante el Honorable Concejo Deliberante (HCD) de El Soberbio, solicitando que se declare la emergencia en seguridad en el municipio. «La idea es que todos firmen para poder presentarla», explicó, añadiendo que la inquietud también alcanza a habitantes de barrios aledaños al centro donde se registraron otros incidentes no esclarecidos.
«No queremos que esto sea normal ni que cualquiera entre a nuestro pueblo y empiece a disparar o a hacer este tipo de cosas. Si no se corta acá, se va a convertir en un disparate muy grande», concluyó el comerciante.
