viernes, 17 abril, 2026
InicioSociedadProyecto educativo busca prevenir la toxoplasmosis en las escuelas de Misiones

Proyecto educativo busca prevenir la toxoplasmosis en las escuelas de Misiones

Investigadores de la UCAMI presentaron los resultados de «Toxomemo: aprendemos jugando», una iniciativa que capacita a docentes para enseñar hábitos preventivos contra esta infección, de alta prevalencia en la provincia.

En algunas zonas de Misiones, hasta el 80% de la población ha estado en contacto con el parásito que causa la toxoplasmosis. Esta infección, que en la mayoría de los casos no presenta síntomas, puede causar pérdida permanente de la visión. En la provincia, el contacto suele producirse por el consumo de agua no potable y de alimentos elaborados con carne cruda, como algunos embutidos caseros.

Ante esta situación, un equipo de investigadores de la Universidad Católica de las Misiones (UCAMI) desarrolló el proyecto «Toxomemo: aprendemos jugando». La iniciativa, que comenzó en 2019, se centra en la capacitación docente en la zona este de la provincia, la de mayor incidencia, para replicar en las aulas una estrategia educativa basada en un juego de memotest adaptado.

El especialista en oftalmología e investigador adjunto del CONICET, Marcelo Rudzinski, a cargo del proyecto, explicó que la toxoplasmosis es una infección «subestimada» cuya alta prevalencia en Misiones contrasta con su baja presencia en grandes centros urbanos del país. La primera infección se produce, en promedio, a los 13 años.

La enfermedad puede generar lesiones en la retina que, con el tiempo, derivan en complicaciones visuales graves. En Misiones, es la segunda causa de discapacidad visual, diagnosticándose frecuentemente cuando el daño ya está presente.

El proyecto «Toxomemo» diseñó fichas de memotest que reúnen ocho hábitos para prevenir la infección. Los resultados de las capacitaciones docentes, recientemente publicados, muestran una mejora significativa en el reconocimiento de riesgos. Antes de la formación, solo el 29% de los docentes identificaba el consumo de embutidos caseros con carne cruda como una práctica de riesgo; después, el porcentaje ascendió al 83%.

«El conocimiento es poder, porque permite modificar conductas que pueden prevenir la infección», sostuvo Rudzinski, destacando el enfoque educativo de la solución. Intervenir en la infancia es clave, ya que es la etapa con menor probabilidad de haber tenido el primer contacto con el parásito.

El investigador confió en que este tipo de estrategias, a largo plazo, puede ayudar a reducir la cantidad de personas infectadas y afirmó que «para mejorar la situación sanitaria, la educación en prevención tiene que ser parte de las políticas públicas».

El desarrollo del proyecto contó con el apoyo del Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de Misiones, del Consejo de Educación y con el financiamiento sostenido de la Fundación Bronislada Kruchowski de Szychowski.

Más noticias
Noticias Relacionadas