El programa nacional de acceso a medicamentos priorizará enfermedades crónicas complejas, mientras las provincias gestionarán fármacos de bajo costo y venta libre.
El Plan Remediar, programa emblemático de acceso a medicamentos, implementará una reconfiguración a partir de septiembre, modificando su cobertura sin ser eliminado. El cambio priorizará la atención de enfermedades crónicas de alta prevalencia como diabetes, hipertensión y cardiopatías isquémicas, mientras excluirá fármacos de bajo costo y venta libre, como antihistamínicos y analgésicos, cuya provisión quedará bajo responsabilidad de las provincias.
Según informaron fuentes del Ministerio de Salud, el rediseño busca una inversión más eficiente y sostenible de los recursos públicos, concentrando la cobertura nacional en tratamientos de mayor complejidad y costo. Durante 2025, la inversión en Remediar alcanzó los $121.000 millones, y en el primer trimestre de 2026 se destinaron más de $50.000 millones a medicamentos de alto costo.
El nuevo esquema establece que solo los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS) que garanticen la trazabilidad de los tratamientos, implementen receta electrónica y apliquen guías clínicas nacionales podrán distribuir los medicamentos priorizados. Esta medida busca fortalecer la transparencia y el control, luego de que históricamente el programa enfrentara problemas de malversación y venta ilegal.
El ministro de Salud, Mario Lugones, ha fundamentado la medida en la descentralización del sistema, señalando que la Constitución asigna la responsabilidad primaria de la salud a las jurisdicciones. «Es necesario que las provincias tengan mayor responsabilidad sobre la atención primaria en sus territorios», reforzaron fuentes de la cartera sanitaria.
El Ministerio coordinará mesas regionales para facilitar la transición, permitiendo que cada provincia defina su vademécum local según la prevalencia de enfermedades y las particularidades epidemiológicas de su población.
