La obra social para jubilados acumula una deuda estimada en $500.000 millones con proveedores, afectando servicios médicos, farmacias y ópticas en la provincia.
El Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados (PAMI) mantiene una deuda con sus prestadores que, según estimaciones, ronda los $500.000 millones de pesos. Esta situación afecta a diversos sectores en Misiones, desde profesionales de la salud hasta farmacias y ópticas, generando interrupciones en los servicios para los afiliados.
Entre los prestadores afectados se encuentran médicos especialistas, clínicas, sanatorios, bioquímicos, odontólogos y proveedores de audífonos. Muchos de ellos han suspendido o limitado sus prestaciones. Las ópticas, por ejemplo, interrumpieron el servicio a nivel nacional el 16 de marzo debido a deudas que se arrastran desde noviembre del año pasado.
Según fuentes del sector, los únicos que reciben pagos puntuales hasta el momento son los médicos de cabecera, lo que permite mantener una prestación mínima para los aproximadamente 5,5 millones de afiliados a la obra social.
El sector farmacéutico en Misiones es uno de los más perjudicados. Alberto Ruiz, referente de la Cámara de Propietarios de Farmacias de Misiones, explicó a PRIMERA EDICIÓN que las droguerías han comenzado a cortar el crédito y el envío de medicamentos a farmacias que dependen de las notas de crédito del PAMI, las cuales tienen un destino fijado con anterioridad.
«La imposibilidad de stockearse no solo impacta a los afiliados del PAMI sino a todos los clientes de la farmacia y obviamente a la farmacia en sí», señaló Ruiz. Confirmó que, hasta la fecha, el PAMI adeuda cuatro quincenas al sector y que se sumarán otras dos la próxima semana.
Ruiz indicó que, tras un corte en el diálogo, esta semana hubo reuniones con autoridades del PAMI, quienes solicitaron «un compás de espera hasta dentro de 5 días» con el argumento de que «saldrían pagos en este plazo». Sin embargo, el dirigente mostró escepticismo: «El problema es que dejaron de ser creíbles, no pueden decirnos que nos van a pagar en determinada fecha y después justificarse con que no hay plata… estamos hablando de la salud de la gente».
La situación es crítica para farmacias, especialmente las más pequeñas o aquellas que dependen en gran medida de la obra social. «Estamos viendo farmacias medianas -con tres o cuatro empleados- a las que la droguería que recibía las notas de crédito del PAMI les cortó el servicio. Ni hablemos de las más chicas», afirmó Ruiz.
