Autoridades sanitarias provinciales reportan un incremento en casos de adicciones, autolesiones, vapeo y juego patológico, fenómenos que atraviesan diversas edades y se extienden por todo el territorio misionero.
En Misiones, equipos de salud observan un aumento en las consultas relacionadas con consumos problemáticos y conductas de riesgo, en un contexto donde factores socioeconómicos influyen en la salud mental de la población.
Juan Gustavo Marín, subsecretario de Abordaje de las Adicciones, señaló en una entrevista con FM 89.3 Santa María de las Misiones que se registra un incremento en el consumo de sustancias ilícitas como cocaína, piedra o marihuana. Explicó que, en su mayoría, los pacientes llegan a los centros de atención derivados por familiares o conocidos, lo que evidencia el rol del entorno cercano como primer apoyo.
«Nos está preocupando mucho el consumo combinado con autolesiones, autoagresión», alertó Marín, confirmando que esta tendencia ya se atiende en la guardia de emergencias del Hospital Carrillo. El funcionario vinculó estas conductas con dificultades para sobrellevar la situación económica y social, aclarando que el fenómeno no se limita a jóvenes, sino que también afecta a adultos con actividad laboral.
Otro punto de atención es el crecimiento del uso de vapeadores, especialmente entre menores de 20 años. Según relevamientos en escuelas secundarias de la provincia, alrededor de un 35% de los estudiantes los consume. Marín aclaró que estos dispositivos contienen nicotina, son altamente adictivos y su humo puede ser más tóxico que el del cigarrillo tradicional, conteniendo sustancias como plomo. A pesar de estar prohibida su venta, su uso está permitido, una situación normativa que, sumada al intercambio fronterizo, facilita su diseminación.
Asimismo, se registra un aumento en el juego patológico o compulsivo, conducta asociada muchas veces a la búsqueda de una salida rápida a la situación económica. A diferencia de años anteriores, estos consumos problemáticos ya no se concentran en zonas específicas, como el norte fronterizo, sino que se extienden a todas las localidades de Misiones.
Frente a este escenario, Marín reconoció que el sistema de abordaje trabaja al límite de su capacidad, con dispositivos en Eldorado, Iguazú, Oberá, Apóstoles, San Javier, Jardín América y Aristóbulo del Valle. Hizo un llamado a un cambio de enfoque social, destacando que la mejora requiere del compromiso de toda la comunidad.
