El músico misionero analiza el presente cultural, valora la escena local y comparte detalles de la próxima presentación de su banda histórica, formada en 1988.
El músico misionero conocido como El Japo Fleitas describió su presente como «tormentoso» y reflexionó sobre diversos aspectos de la cultura y la música. En una entrevista para el ciclo «En escena verás» de La Voz de Misiones, el artista se refirió a su visión sobre la política, expresando que ser apolítico también constituye una postura política, y manifestó escepticismo respecto al futuro marcado por la inteligencia artificial y las redes sociales.
Fleitas confirmó que volverá a tocar con La Corte del Sr. Manga (LCDSM) el próximo 12 de junio. Esta banda, fundamental en la historia del rock de Misiones, se formó en 1988 y alcanzó popularidad en Buenos Aires a través del sello Del Cielito, estudio que también grabó a bandas emergentes de la época como Los Redondos y Los Piojos. «Es el proyecto que siempre nos une», remarcó el músico sobre la agrupación que integran junto a Nono Freaza (guitarra), Horacio Marosek (batería) y Pablo Chas (teclados).
El cantante y bajista destacó la vitalidad de la escena musical local: «Misiones tiene una cultura de rock que no tienen otras provincias como Corrientes, Chaco y Entre Ríos». Afirmó que siempre está atento a conocer nuevos artistas y que nunca rechaza una invitación para subir al escenario, compartiendo momentos con generaciones más jóvenes como Sabina Belén, ÍndigoMP3 o artistas de otros géneros como Andy Gaona.
«Lo mío ya pasó. LCDSM ya pasó, más allá de que estemos volviendo, pero una de las funciones que tengo como ser humano y como músico es saber abrir las puertas a nuestro público, invitarle a conocer otras propuestas más jóvenes», expresó Fleitas, quien también sostuvo que «la vida es muy simple» y se trata de «saber vivir el momento, disfrutar».
En la entrevista, El Japo reveló un sueño personal: haber cantado con Indio Solari, a quien admira por su capacidad de síntesis expresiva. Además, compartió parte de su historia personal: antes de dedicarse a la música fue tenista, llegando a ser campeón regional y provincial y top ten del ranking nacional a principios de los 80. «La música me hizo cambiar la raqueta por la guitarra», admitió, señalando que aprendió de manera autodidacta. Reflexionó sobre el carácter competitivo del deporte individual y cómo lo fue dejando atrás con los años.
