El fallo de la Corte de Apelaciones de Nueva York que revirtió el pago de 16.000 millones de dólares por la expropiación de YPF llegó en un momento crítico para el Gobierno nacional. La noticia judicial positiva desplazó, al menos temporalmente, el foco de atención de los medios y la oposición, que se concentraba en las revelaciones sobre el pasado laboral y patrimonial del jefe de Gabinete, Manuel Adorni.
Una agenda bajo presión
En las últimas semanas, la administración enfrentaba una sucesión de noticias incómodas. El centro de los cuestionamientos era Adorni, cuyo nombre reaparecía vinculado a investigaciones judiciales que buscan esclarecer aspectos de su vida económica antes de asumir en el Gobierno. Desde la oposición, figuras como Juan Grabois y Marcela Pagano recordaron su paso por el ministerio de Cultura en la gestión de Mauricio Macri y una solicitud de inscripción gremial en 2020.
Pese a las polémicas, desde el oficialismo aseguraron que Adorni mantendría su alta exposición pública. Sin embargo, intentos previos por torcer la agenda –como proyectos legislativos o declaraciones sobre seguridad– no habían logrado el efecto deseado.
El «oxígeno» de un fallo inesperado
La decisión judicial sobre YPF, un tema económico de alto impacto simbólico, modificó abruptamente el clima político. En Balcarce 50, la noticia fue recibida como un triunfo estratégico que la administración de Javier Milei buscó capitalizar de inmediato, abandonando la prudencia inicial para realizar una cadena nacional el viernes.
Una victoria con múltiples lecturas
Internamente, el Gobierno atribuyó el resultado a una estrategia jurídica coordinada y a la alineación de todos los organismos del Estado. Se destacó el trabajo de la Secretaría Legal y Técnica, la Cancillería y la embajada en Washington, sumado al alineamiento geopolítico del Presidente con figuras como Donald Trump.
El Presidente mismo salió a confrontar con quienes señalaron que el camino para este fallo había sido marcado por gestiones anteriores, replicando insultos a periodistas y dirigentes opositores. La tesis oficial es clara: si los argumentos eran los mismos, el éxito se debe a la ejecución de este Gobierno.
YPF, más que una petrolera
El caso demostró que YPF ocupa un lugar en el imaginario argentino mucho más relevante de lo que se estimaba al inicio de la gestión. Horacio Marín, CEO de la empresa, ha hablado del sentimiento de «argentinidad al palo» que despierta la marca, un capital simbólico que el oficialismo ahora busca aprovechar.
Más allá de la interna gubernamental, donde el triunfo es reivindicado por el sector de Santiago Caputo, se reconoce que el impacto legal excede por mucho las disputas internas. En un contexto económico complejo y con señales de desgaste, el fallo se presenta como una de las noticias más positivas para el Gobierno desde su inicio.
