Desde 2023, Mujeres en Tecnología (MeT) y Las Omas sostienen un laboratorio informático con talleres prácticos para achicar la brecha digital. El esquema combina voluntariado, equipamiento reciclado y contenidos aplicados al trabajo, estudio y vida cotidiana.
En la sede de Las Omas, al este de la ciudad, un aula equipada con PC reacondicionadas demostró que se puede acercar tecnología donde más se necesita. Lo nuevo es la replicabilidad: “Es un proyecto que, a partir de lo de Las Omas, queremos expandir; lo llamamos laboratorios informáticos comunitarios”, explica Soledad Salas, fundadora de MeT y ganadora de Premio Perfil 2025, y agrega: “Trabajamos con BBVA y recibimos una donación de computadoras de escritorio; las estamos poniendo a punto para instalar en distintos lugares; estamos hablando con municipios y comunas del interior para ayudar a formar otros laboratorios”.
A partir de allí, el esquema se apoya en tres patas. Primero, hardware donado que se repara para uso comunitario. Segundo, la pata técnica: “Tenemos el MeTLab Hardware con ese equipo, la idea es armar otros laboratorios”. Y tercero, la articulación local —organización barrial y municipio/comuna— para gestionar una sede abierta con conectividad.
Método antes que eslogan
El modelo MeT–Las Omas integra cuatro piezas: aula equipada, clases semanales, voluntariado y contenidos útiles. En lo operativo, los miércoles se trabajan archivo en la nube, correo, Word y Excel y búsquedas; desde ahí se pasa a CV y LinkedIn, trámites en portales oficiales y redes para vender (catálogos en Instagram y Facebook, respuestas rápidas, Canva, enlaces y QR de cobro, registro de pedidos). En paralelo, Salas remarca: “Alfabetizarte hoy va de la mano con la seguridad; lo trabajamos de manera transversal: cómo cuidamos nuestra información, estafas, contraseñas; hay que estar todo el tiempo con eso”.
#NiUnaMenos, diez años después: el Estado como principal amenaza
El laboratorio abierto de los jueves permite que cada participante avance a su ritmo con acompañamiento. De ese ida y vuelta, “hicimos una jornada de planificación participativa, entre todas; de ahí salieron jornadas puntuales y el laboratorio para uso comunitario de los jueves. Vamos todos los miércoles a dar clases; los martes va el profe de hardware”. En ese contexto, agrega: “Está muy difícil cualquier tipo de financiamiento… por suerte logramos tener esta red que hace que esto sea viable”.
Lo que midieron y lo que falta
En 2024 se dejaron 14 computadoras operativas y se realizaron 33 encuentros –20 de habilidades digitales y 13 de mantenimiento–, con más de 86 horas de formación. Treinta y una personas se capacitaron en los talleres y 262 vecinas y vecinos usaron el espacio para educación de adultos, cursos en línea y trámites. Son métricas que ordenan decisiones: qué contenidos ampliar, qué equipos reemplazar, qué alianzas reforzar.
Para escalar, asoman límites materiales. “La velocidad y la conectividad también es una desigualdad: se conectan tres computadoras y ya te quedás sin o está superlento”, advierte. En ese marco, como en otros contextos, faltan recursos: “Es un costo pequeño, pero es un costo” para traslados, instalación y soporte. La capacidad insiste, está: “Los resultados son buenos y necesarios”. Y deja la advertencia que resume la urgencia: “Alguien que hoy no maneje lo digital realmente está quedando afuera del mercado”.
El paso siguiente ya se conversa con comunas y municipios: usar lo que existe —donaciones, sedes comunitarias, saber técnico local— y convertirlo en agenda semanal con metas claras. Del caso a la red, sin grandilocuencias: con método, acompañamiento y números que se puedan mostrar.
Impacto 2024 del aula MeT–Las Omas
- Equipamiento activo: 14 computadoras recicladas/optimizadas.
- Actividad: 33 encuentros (20 de habilidades digitales + 13 de mantenimiento). +86 h de capacitación.
- Alcance: 31 personas capacitadas y 262 usuarias/os del laboratorio (educación de adultos, cursos online, trámites).
- Cómo se armó: componentes nuevos y reciclados, mejora de mobiliario y red; MeTLab Hardware y apoyo de BBVA.
Brecha digital y brecha de género
La desigualdad digital no se agota en “tener internet”: cruza ingresos, empleo, habilidades y usos significativos. Estos hitos enmarcan el proyecto:
- Trabajo e ingresos. En Argentina persiste una brecha de 18,4 puntos en la actividad laboral formal entre varones y mujeres; además, en el 3er trimestre de 2023 los varones percibieron 26,4% más de ingresos personales.
- Acceso y usos. El obstáculo no es solo la conectividad: el 56% de las mujeres no accede o tiene dificultades para acceder a tecnologías digitales por su situación económica.
- Participación en tecnología. Las mujeres representan el 26% de los puestos informáticos y apenas el 5% de los cargos de liderazgo tecnológico.
- Condiciones laborales tech. En el sector, 8 de cada 10 mujeres y diversidades declaró hostilidad y/o violencia en el trabajo.
- Horizonte global. Al ritmo actual, cerrar la brecha de género llevaría 131 años; a escala mundial, 1 de cada 10 mujeres atraviesa pobreza extrema.
- ¿Qué es la “brecha digital”? Hay brechas de acceso, uso, apropiación y desarrollo de tecnologías, atravesadas por educación, ingresos y estereotipos.
*Fuentes: Estudios y artículos de Mujeres en Tecnología 2023 y 2024.