jueves, 28 agosto, 2025
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El deterioro del salario mínimo: en diez años se redujo a la mitad

El poder adquisitivo del salario mínimo cayó a menos de la mitad en la última década: mientras en junio de 2015 alcanzaba para comprar 64 kilos de asado, en junio de 2025 apenas permite acceder a 28. El gobierno de Javier Milei desatendió desde sus inicios las negociaciones entre sindicatos y empresarios en torno a esta remuneración, que funciona como referencia central para los trabajadores informales, un sector cada vez más golpeado por el deterioro económico.

“En junio de 2015, al final del gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) de Argentina era 4.716 pesos, equivalente a 519 dólares o a la compra de 64 kilos de asado. En junio de 2025, bajo el gobierno de Javie Milei, el SMVM es de 313.400 pesos, que equivale 260 dólares y alcanza para 28 kilos de asado”, describió en su cuenta de X, Marcelo Yaquet, integrante del Movimiento Productivo 25 de Mayo y especialista en economía agraria.

Siguiendo con esta misma fuente y comparando las últimas cuatro presidencias se observa lo siguiente: con Cristina Fernández de Kirchner el SMVM compraba 64 kilos de asado, monto que se redujo a 61 kilos durante la presidencia de Mauricio Macri, para bajar a 46 kilos durante el mandato de Alberto Fenández y terminar en 28 kilos con Javier Milei.

En la cuenta de Yaquet se presentó además la variación de los precios de distintos cortes de carne en el período. Por ejemplo, el osobuco pasó de valer 38,97 pesos el kilo en junio de 2015 a 7.653 pesos en junio de este año; el roast beef se pagaba 61,57 pesos durante el mandato de CFK para cobrarse 10.755 pesos en junio de este año. El asado valía 73,94 pesos y pasó a valer 11.390 pesos en junio de 2025. Mientras los precios del vacío eran 85,73 y 14.009 pesos respectivamente, los de la nalga 85,16 y 14.352 pesos y los del lomo 112,22 y 18.198 pesos.

La mitad

Puntualmente, el asado en los últimos 10 años pasó de 74 a 11.390 pesos, esto implica una suba de 15.000 por ciento. Mientras que en igual período el SMVM perdió más de la mitad de su poder adquisitivo, según los cálculos del especialista. Yaquet agrega que “la pérdida del poder de compra no solo ocurre en términos del asado, también se observa en el caso de la leche, el pan, la luz, el gas, los combustibles y el alquiler”. Las personas trabajadoras no pueden evitar el empobrecimiento pese a sus esfuerzos diarios, el dinero les alcanza para comprar cada vez menos cosas.

El presidente Javier Milei niega esta realidad, sostiene que “estamos en un pico de consumo” y menosprecia las instituciones, como el Consejo del Salario, la Productividad y el Empleo que tienen a su cargo la fijación del SMVM pero que desde que asumió el nuevo gobierno nunca llegó a un acuerdo tripartito (es integrado por el Gobierno, representantes de sindicatos y de cámaras empresarias). El Consejo tuvo su primera reunión en febrero de 2024 pero fue fallida y el Gobierno terminó fijando el nivel del SMVM por decreto. Ese mismo procedimiento siguió en los sucesivos encuentros: abril y julio de 2024, julio y agosto de 2025.

En agosto de este año, el SMVM alcanza apenas unos 322.000 pesos. En junio de 2025, fecha en la que Yaquet realiza las comparaciones, llegaba a 313.400 pesos, que en términos de un kilo de asado, que valía 11.390 pesos, supone que podía comprar 28 kilos de asado. Si esta misma comparación se realiza en junio de 2015, encontramos un SMVM de 4.716 pesos y un kilo de asado a 73,9 pesos, de modo que el salario mínimo podía comprar más del doble: unos 64 kilos de carne.

Qué garantiza el SMVM

De acuerdo al artículo 14 bis de la Constitución Nacional, el salario mínimo debería garantizar un ingreso digno que cubra alimentación, vivienda, salud, educación, recreación y cultura. Sin embargo, como se dijo, cada vez menos de estos bienes o servicios llegan a ser cubiertos por el estipendio.

En vez de dignificar, el SMVM se usa como ancla para disciplinar salarios, ajustar prestaciones sociales y recortar derechos. Se convirtió en una herramienta de especulación y concentración de la riqueza”, asegura Yaquet. El SMVM es la principal referencia de precios para el sector informal de la economía, si este crece por debajo de la inflación, opera como un mecanismo de ajuste y disciplinamiento de buena parte de la población con más necesidades.

“La disputa por el salario mínimo no es técnica: es política. La clase trabajadora, la producción nacional, cooperativas, PyMEs, jubilados y el campo popular debemos poner el tema en agenda. Porque un país donde el salario mínimo no alcanza para comer, es un país condenado a la desigualdad”, concluye.

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