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Fabbri, íntimo: un golpe de suerte impulsó su carrera, se fue de Boca por la presión y hoy ayuda a jugadoras

Es un símbolo del fútbol argentino en la década del 90. Jugó un Mundial con la Selección argentina y estuvo cerca de pasar al Napoli. El recuerdo del día que Diego Maradona le dio la cinta de capitán del Xeneize.

Sergio Chiarito

03 de diciembre 2023, 05:45hs

Video PlaceholderNéstor Fabbri revela los secretos de su carrera (Fotos: DYN/TN)

Néstor Ariel Fabbri siempre estuvo ligado al fútbol. Desde su etapa formativa, pasando por Racing, Boca, Selección argentina y hoy en la función social dentro de Futbolistas Argentinos Agremiados.

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El ex defensor se considera una persona competitiva y cuenta: “Hice dos años de octava y cuando estaba en la sexta de All Boys el técnico de primera tenía que ir a ver a los chicos de cuarta y quinta división. Federico Pizarro se equivocó y nos vino a ver a los más chicos. Ese día jugué un partido descomunal y me mandó a entrenar con la primera. A pesar de tener solo 16 años tenía un físico desarrollado no por el trabajo de gimnasio, sino porque me nutría con la comida casera de mi mama”.

Fabbri se adaptó rápido a sus nuevos compañeros, esencialmente porque “entendí que me tenía que ganar el respeto de ellos que eran mayores con mucho respeto y trabajo. En esa época les iba a buscar agua o a comprarles cigarrillos y eso no me molestaba. Era una manera de integrarme al grupo porque el respeto además te lo ibas ganando adentro de la cancha”.

A Fabbri lo conocían como “El Zurdo” en All Boys y lentamente empezó a tomar un papel protagónico dentro de su equipo. Sus actuaciones eran tan buenas que un colosal Racing puso la mirada en el pibe de Floresta. “Racing fue todo para mí. En 1987 con Alfio Basile ganamos dos primeras rondas, pero como teníamos planteles cortos nos quedábamos sin resto para la parte final. Si hubieran existidos los Torneos Aperturas hubiéramos sido campeones. Ese plantel gano la Supercopa y la Interamericana, que fueron los últimos dos torneos internacionales que ganó Racing. Nos bancábamos jugar contra cien mil personas en contra y contra Cruzeiro cuando ganamos la Supercopa solo sufrimos los últimos diez minutos. Los hinchas me querían tanto que un día Osvaldo “Chiche” Sosa me mando a la tercera por orden del presidente Juan De Stefano. La gente ese día fue temprano para verme a mí. La primera perdió 1 a 0 contra Platense y echaron al técnico”.

Su vinculo contractual con el empresario Carlos Quieto lo llevó a jugar a América de Cali. De Colombia pasó a Lanús para finalmente llegar a Boca: “Jugar ahí durante 4 años no es para cualquiera y más si las cosas no te salen. Con esos equipos merecimos ganar algún campeonato porque éramos protagonistas. Me terminé yendo por decantación porque la presión era demasiado alta básicamente por ser referente de grupo. En un entretiempo contra River, Maradona me dio la cinta de capitán y me dijo que no iba a jugar el segundo tiempo. A la semana nos enteramos que ese había sido su último partido”.

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: DYN)

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: DYN)

Néstor Fabbri vivió una época del futbol donde a Europa solo iban los delanteros o los que contaban con pasaporte comunitario. “Llegué a Francia de grande sino mi vida pudo haber sido diferente. Le doy valor a mi carrera porque fue ascendente. Pocos se acuerdan pero gané el Olimpia de Plata y estuve cerca de jugar en el Napoli de Maradona”.

Hoy es el coordinador del futbol femenino en Futbolistas Argentinos Agremiados. “El sexo no es un obstáculo y trabajo para el progreso del futbol femenino. Afortunadamente a una nena en estos tiempos le regalan una pelota y se pone contenta. Eso es bueno porque el secreto está en la coordinación temprana. Ellas deben entender que ya son profesionales y se tienen que cuidar como tales. Los clubes de a poco empiezan a entender que invertir en el femenino no es tirar la plata. Antes pasaba lo mismo con las inferiores y hoy gracias a ese trabajo paciente los clubes pueden mantenerse económicamente. Me siento cómodo porque yo doy sin esperar nada a cambio”.

¿Cómo empezó el romance con el fútbol?

Lógicamente que empecé por pasión pegándole a una pelota de trapo que me hacía mi abuelo contra la pared. Nombraba a aquellos grandes jugadores de la época y tenía dos macetas que simulaban ser un arco de fútbol. Yo no fui un pibe de potrero sino un chico que jugaba en la calle empedrada con sus amigos.

¿Cuál fue tu primer club?

Yo empecé a jugar en el Club Pacífico que está en la calle Santo Tomé 3852. Era jugar al baby fútbol sábado y domingo sin parar. Como era un ambiente muy familiar, estábamos desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la noche mirando a todas las divisiones del club. Yo estaba en la categoría 68 que casi siempre salía campeona. Otro de los chicos que llegó fue Sandro Novarese.

¿Estaba cantado que ibas a jugar en All Boys?

Sí, porque yo hasta los 10 años jugaba en Pacífico y en All Boys. Jugaba en baby y en cancha de once simultáneamente. Osvaldo Sgro nos llevó a la mayoría de esos chicos a jugar en All Boys y en ese momento comenzó una linda historia. Yo no aspiraba a ser jugador profesional, yo solo quería jugar en la cancha principal del club.

¿Cómo hiciste con tus estudios?

Yo estudiaba en el Hipólito Vieytes de Caballito y tenía que pedir permiso para poder entrenar una vez a la semana con la primera. Después no me quedó otra que terminar la secundaria de noche. Yo compartí equipo con Hector Scotta, Osvaldo “Japonés” Pérez y Horacio Milozzi. Era tan chico que la brecha generacional con ellos era muy grande. En el vestuario miraba dónde había un espacio para poder cambiarme y me bancaba que los utileros me dieran la ropa más rota. En silencio me fui ganando un lugar. Todos los que llegan a primera tienen cualidades, pero muchos carecen de fortaleza mental. El corazón y la solidaridad con los compañeros son esenciales.

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: Reuters)

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: Reuters)

¿Recordás el debut en primera?

Debuté el 30 de junio de 1984 contra Nueva Chicago de volante por izquierda porque Néstor Ferraresi se había ido con la selección del ascenso a jugar el mundial de Malasia. A pesar de haber sido defensor, con tal de jugar en primera aceptaba usar cualquier número de camiseta.

¿Te fuiste de viaje de egresados estando en primera?

Yo con 15 partidos en primera les dije a mis viejos que no me quería perder el viaje de egresados. Y me termine yendo con mis compañeros del secundario nomas. Cuando volví a entrenarme estaba como técnico Néstor “Pipo” Rossi que cuando hacíamos fútbol no me ponía en ninguno de los dos equipos y me la pasaba corriendo alrededor de la cancha.

Estabas relegado…

Estaba relegado y el técnico tenía razón. Pero mirá lo que es el destino que un centrodelantero llamado Carlos De Luca lesiona a Félix Zárate González o a Nelson Pumpido, que eran los marcadores centrales. El técnico miraba para los costados y el único que estaba era yo. Me dice “¿Te animas a jugar de número 6?”, le dije que sí y a partir de esa práctica no salí nunca más del equipo. Hay que estar preparado pero también te tiene que acompañar la suerte.

¿Estabas preparado para jugar en primera?

Tenía 17 años y estaba de vacaciones en la costa con dos amigos. Un día me llama mi mamá y me dice que me tenía que volver porque había tres equipos de primera que me querían contratar. Eran Racing. Independiente y Argentinos. Pasé la Navidad de 1985 con mi familia y el 26 de diciembre me llamó Oscar Quaranta, dirigente de All Boys para contarme que era nuevo jugador de Racing. Me fui a préstamo con opción de compra.

¿Cómo conviviste con la crisis de Racing?

En Racing estaba en otro mundo. Yo tenía apenas 17 años y era un pollito mojado. Como Racing jugaba muchos partidos en Mendoza y económicamente no estaba para nada bien, entonces la dirigencia aceptó alquilarle el plantel a Argentino de Mendoza para jugar un regional. A mí no me importaba porque yo era feliz siendo jugador de Racing. Estaba en otro viaje de egresados.

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: AP)

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: AP)

¿Les jugaban a muerte?

Fueron partidos durísimos. En el primero nos lesionan a Horacio Attadia, pasábamos por un pasillo y nos quemaban los brazos con colillas de cigarrillos y todos nos querían ganar a cualquier precio. Era llamativo porque jugábamos en Mendoza y nos entrenamos en Buenos Aires. La adversidad nos potenció y con la llegada de Alfio Basile como técnico, más Ubaldo Fillol y Rubén Paz se terminó armando un equipazo que logró ganar la Supercopa 1988.

¿Tu gol a River perdura en el tiempo?

Ese gol me lo recuerdan todos los días. Cuando los hinchas arman un top 3 ponen el del Chango Cárdenas al Celtic, el de Gerardo Bedoya a River y el mío a Nery Pumpido en el Monumental. La realidad es que yo siempre iba a cabecear y esa noche se me dio. Le habíamos ganado a River 2 a 1 en Avellaneda con un penal que me hace Pablo Erbín y en la revancha pude hacer el 1 a 1 faltando pocos minutos para el final. Ese momento fue grandioso porque luego se ganó la final y Racing volvió a salir campeón. En Ezeiza nos esperaban cinco mil personas.

¿Por qué en América de Cali te peleabas con el periodismo?

Porque la prensa se metía en el vestuario media hora antes de que empiece el partido. Eso me molestaba de tal manera que los quería echar a todos. En Colombia pude salir campeón, jugué 29 partidos y convertí 5 goles. Sin embargo, mi relación con los periodistas nunca la pude solucionar. Los quise cambiar a los colombianos, pero el que debió cambiar fui yo. Lo aprendí con la experiencia. Me volví a Lanús a jugar por un sueldo y la rompí.

¿Te tocó un Boca caliente?

Soy uno de los que jugó en el Boca de Menotti que tiraba el achique. Después lo tuve a Silvio Marzolini de técnico hasta que Boca se convirtió cuando Mauricio Macri le ganó las elecciones a Antonio Alegre y a Carlos Heller. En Boca jugué durante cuatro años de corridos y nunca salí campeón, eso indica que algún mérito tuve. Como jugador nunca estuve en los planes de ningún técnico pero siempre me maté para ganarme el puesto.

¿Cómo fue debutar en la selección en la revancha de la final de México 86?

Ese día fue hermoso en Vélez porque le volvimos a ganar a Alemania con gol de Jorge Burruchaga. Igual me cuesta armar un ranking de momentos felices en el fútbol porque pude jugar con Maradona y representar a la Argentina en un Mundial. Además, como las derrotas se sufren mucho, logran perdurar más en el tiempo.

¿Bilardo te hizo responsable de la derrota contra Camerún?

Estaba muy caliente con la situación porque no había desentonado contra Camerún. Me acuerdo que caminaba por las paredes y hablaba mucho con el profe Ricardo Echeverría que era el encargado de tranquilizarme. En un Mundial el técnico tiene que tomar decisiones rápidamente y un ejemplo de eso fueron los cinco cambios que hizo Lionel Scaloni luego de perder con Arabia Saudita. Bilardo me dijo que no había jugado mal pero me tocó a mí.

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: TN)

Néstor Fabbri, un histórico del fútbol argentino (Foto: TN)

¿Jonathan Calleri es uno de tus orgullos?

Mi sobrino es una reencarnación de todo lo que he vivido yo. Tengo la fortuna de disfrutar el fútbol viendo triunfar a Jonathan. Desde el lado afectivo a veces se torna muy complicado porque ahí está mi sangre. Porque cuando me putean a mí no pasaba nada, pero ahora es muy diferente. Futbolísticamente es diferente a mí, pero la pasión que tenemos por este juego es la misma. Jonathan se asemeja a mí en que está logrando jugar con todos los técnicos que tuvo.

¿Por qué sos bueno actuando en televisión?

Soy muy tímido para las cámaras pero aquella salida con Minguito fue divertida. Me llamó el periodista Julio Ernesto Vila y me contó la idea que tenía Juan Carlos Altavista. Como en ese momento yo jugaba en Racing, la idea era generar una pelea con Minguito que era hincha de Boca. También fui a los almuerzos de Mirta Legrand y junto a los Mellizos Barros Schelotto, Diego Cagna, Daniel Garnero y Gustavo Lopez hicimos una publicidad del Gran DT comiendo unos fideos. Te cuento que después del sketch con Minguito, Racing le ganó 6 a 0 a Boca.

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