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Martín Del Rio acusó a su hermano de ser el asesino de sus padres: «Se benefició con sus muertes»

A casi un año del doble parricidio de Vicente López, el principal acusado, Martín Del Río, acusó a su hermano Diego de ser el asesino de sus padres. El planteo se dio en medio de un pedido de sobreseimiento y se basa en un huella dactilar ​hallada en el sitio donde estaba el arma homicida y los beneficios económicos que habría obtenido el presunto victimario. 

El pedido busca desestabilizar a la Fiscalía que ya planteó un pedido de juicio por jurados para el principal imputado en la causa.

Desde la cárcel y a través de un escrito presentado por su abogada, el hombre de 48 años apuntó a Diego, su hermano mayor como el presunto homicida de sus padres.

«Estos meses detenido me hicieron pensar mucho, buscar y entender qué pasó, quién quería la muerte de mis padres, quién se beneficiaría con sus muertes y la respuesta Sres. Fiscales, aunque duela es una sola: es Diego Enrique Del Rio quien se benefició con la muerte de ellos», afirmó el imputado.

En octubre pasado, Martin del Rio fue trasladado para pericias psicológicas. Foto: Luciano Thieberger

En octubre pasado, Martin del Rio fue trasladado para pericias psicológicas. Foto: Luciano Thieberger

El escrito fue presentado por su abogada, Mónica Chirivin, en oposición al requerimiento de elevación a juicio que el 17 de julio último formularon los tres fiscales del caso: Martín Gómez, Alejandro Musso y Marcela Semería.

En este caso, la abogada defensora de Del Río volvió a cuestionar toda la investigación de los fiscales, a quienes acusó de exponer «una versión errada y antojadiza de los hechos»; de ser «amos y señores» de la prueba; y de estar «ensañados en incriminar a su cliente».

Incluso utilizó una comparación de instrucción más que polémica: la comparó con el «caso María Marta García Belsunce» donde, recordó que después de tantos años, «no hay ningún condenado».

Chirivin enumeró 18 fundamentos a partir de los cuales cree que «no debería prosperar el juicio oral», y le solicitó al juez de Garantías 1 de San Isidro, Ricardo Costa, que su cliente sea sobreseído.

Martín Del Río, fue identificado como

Martín Del Río, fue identificado como «el encapuchado» que apareció en los videos de seguridad.

En el décimo de esos puntos, transcribe textualmente un duro escrito presentado por el propio imputado para que los fiscales investiguen como autor del homicidio de José Enrique Del Rio (75) y María Mercedes Alonso (72); a su hermano Diego. Algo que ya había sugerido en una de sus declaraciones indagatorias.

«Diego no tenía la mejor de las relaciones con mis padres ni conmigo. Él nunca quiso involucrarse en los negocios de mis padres y míos, pero siempre pretendió ser beneficiado con el producido del mismo», señaló.

Dijo que «no fue casual» que su hermano fuera uno de los primeros en reconocerlo e incriminarlo como el «caminante encapuchado» captado en los videos clave: «no ha sido sincero al declarar en esta investigación», dijo el imputado.

Además, lo acusó de colocarlo «en una situación de asfixia económica» porque desde que está preso no percibe «un peso más» y no tiene dinero para contratar peritos ni pagarle a su defensa.

«Es evidente que Diego se encuentra cómodo en esta situación», afirmó en el escrito, y luego expuso: «El móvil que tenía para matar a mis padres es económico. Es poder disfrutar de sus bienes e impedir que su hermano continúe participando de los negocios familiares obteniendo un mayor beneficio».

Dentro del escrito presentado y en relación a las supuestas evidencias que complican a Diego, Del Rio hizo mención a una «huella dactilar» que fue hallada en el botiquín del baño del garaje donde sus padres fueron asesinados dentro del auto y que, desde su punto de vista, «lo coloca en el lugar escenario de los hechos».

La casa ubicada en Vicente Lopez donde fueron hallados los cuerpos sin vida. Foto: Maxi Failla.

La casa ubicada en Vicente Lopez donde fueron hallados los cuerpos sin vida. Foto: Maxi Failla.

El otro elemento que para él compromete a su hermano, es el arma homicida: la pistola Bersa 9 milímetros hallada en una caja fuerte de la casa del country San Diego de Moreno donde sus padres pasaban los fines de semana y que fue secuestrada cuando la policía la inspeccionó acompañada por Diego Del Rio.

«Recuerdo el día 25 de agosto cuando estábamos en Melo (la escena del crimen) y Diego se ofreció rápidamente para acompañar a la policía a San Diego, a ver el estado de la casa», explicó el acusado y sugirió que esa circunstancia «le pudo haber permitido colocar el arma homicida en dicha caja de seguridad».

«Mi teoría es que Diego en unos de esos domingos que concurría al country a visitar a mis padres, pidió prestada el arma a mi padre, con esa arma ejecutó el crimen y se llevó la llave de la caja fuerte para realizar su apertura y depósito del arma en el lugar», expuso.

En otro de los fundamentos, Chirivin apuntó a la posible participación de una mujer en el crimen, a partir del hallazgo, en la manija interna de la puerta trasera izquierda del auto donde yacían los cadáveres, de un perfil de ADN mezcla femenino nunca identificado ni cotejado con nadie.

Para la abogada, la existencia ese perfil genético femenino «pareciera a la fiscalía no interesarle» y, en ese sentido, expuso que podría haberse cotejado con el ADN de la empleada doméstica María Ninfa «Nina» Aquino -primera detenida del caso pero ya sobreseída- y hasta con Paola Coquiara, la agente inmobiliaria con la que su cliente mantenía una relación extramatrimonial y que también lo incriminó con su testimonial.

A casi un año del asesinato

José Del Rio y su esposa María Alonso aparecieron asesinados -él de tres balazos y ella de uno en el rostro-, el pasado 25 de agosto en el interior de su automóvil, en el garaje de su mansión de la calle Melo 1101, de Vicente López.

La empleada fue la primera detenida bajo la sospecha de actuar como «entregadora»; pero fue liberada por falta de pruebas.

Fiscales y policía en el lugar del allanamiento en el domicilio de Vicente López. Foto: Maxi Failla.

Fiscales y policía en el lugar del allanamiento en el domicilio de Vicente López. Foto: Maxi Failla.

El 7 de septiembre, los fiscales detuvieron al hijo menor del matrimonio, Martín, alias «Pato», como supuesto autor del doble parricidio, tras ser individualizado como el «caminante encapuchado» que entre las 17.33 y las 18.30 del 24 de agosto, habría cometido el doble homicidio, ejecutando a las víctimas desde el asiento trasero del auto.

Para los fiscales, el móvil del doble parricidio fue económico. Y mencionaron dos aspectos: la frustrada operación inmobiliaria por la cual las víctimas pensaban que ese mismo día iban a mudarse a un lujoso departamento del edificio «Chateau Libertador» del barrio porteño de Núñez, que Del Rio hijo nunca pudo concretar; y que iban a descubrir los desmanejos financieros que había tenido en los negocios familiares.

La acusación que enfrentará Martín Del Río si se confirma el juicio por jurados es por «doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por ser criminis causa» (matar para lograr la impunidad).

Un delito que prevé como única pena la prisión perpetua, o sea, 50 años de cárcel.

Con información de Télam

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