Mauricio Macri en el colegio Newman: “¿Si tengo ganas de ser candidato? A veces sí y a veces no tanto”

“¿Tenés ganas de ser candidato?”, fue la oportuna pregunta. “A veces sí, a veces no tanto”, fue la elegante respuesta. Y ante la insistencia de saber si este viernes 5 de agosto, a esa hora, tenía ganas de serlo, se sonrió, dejando los puntos suspensivos en el aire y pasando a otro tema. Casi que…

mauricio-macri-en-el-colegio-newman:-“¿si-tengo-ganas-de-ser-candidato?-a-veces-si-y-a-veces-no-tanto”

“¿Tenés ganas de ser candidato?”, fue la oportuna pregunta. “A veces sí, a veces no tanto”, fue la elegante respuesta. Y ante la insistencia de saber si este viernes 5 de agosto, a esa hora, tenía ganas de serlo, se sonrió, dejando los puntos suspensivos en el aire y pasando a otro tema. Casi que no hizo falta que Mauricio Macri hablara para confirmar cuál es su deseo a un año de las elecciones: quiere jugar, aunque la fecha para dar el sí todavía aparezca lejana.

Hiperactivo desde que volvió al país a finales de julio, el ex presidente cerró su semana con un almuerzo para 150 ex alumnos del Colegio Cardenal Newman. Sí, el exclusivo establecimiento de Boulogne donde él estudió, terminó la secundaria en 1976 y en el que conoció a los que llama sus “hermanos del alma”, como Nicolás Caputo, José Torello, Pablo Clusellas y otros que formaron parte de su gabinete o lo acompañaron durante sus cuatro años en la Casa Rosada. Ninguno de ellos estuvo presente, pero sí, en su mayoría, generaciones de egresados más jóvenes.

Macri llegó a Newman a las 13, una hora después del comienzo de la convocatoria, pensada originalmente como puntapié para la creación de una comunidad de negocios entre los ex alumnos del Colegio. La visita de probablemente su alumno más ilustre sirvió como plato central.

Aunque el ex presidente no conocía a casi nadie de los invitados presentes, se prestó con buena disposición a un diálogo con formato de entrevista, durante la cual habló de su eventual candidatura y ofreció otras definiciones.

Mientras en las mesas se daba cuenta de las empanadas y unas vistosas cazuelas de pollo, Macri respondió sobre el flamante ministro de Economía, Sergio Massa: “Yo ya dije lo que opinaba de él”, sonrió. “Se enoja porque le dije ‘Ventajita’, pero no es confiable, no tiene palabra”, redondeó.

El ex presidente también se refirió a la relación de Massa con Horacio Rodríguez Larreta, y admitió que “a veces me hace ruido”, y le aconsejó al jefe de Gobierno porteño tener cuidado con el líder del Frente Renovador, porque “a los votantes nuestros no les gusta nada” esa cercanía.

Sin embargo, Macri compensó esas suspicacias con un apoyo más directo a su sucesor en el gobierno de la Ciudad: “Trabajé un montón de años con él, y sigo hablando con mucha frecuencia. Está haciendo un gran trabajo”.

Además de criticar la realidad económica -“ne la calle la situación está difícil- y “disparates” como la gestión de Aerolíneas Argentinas, el “complicado” escenario internacional fue otro de los temas de los que habló el ex presidente: “todos los líderes con los que tuve relación la están pasando mal, ahora incluso el italiano Draghi tuvo que renunciar”.

Antes de irse, cerca de las 15, Macri subastó unas remeras para reunir fondos a beneficio de una entidad protegida por el colegio Newman, donde, según dijo, “me enseñaron disciplina y la importancia de armar buenos equipos de trabajo”.

Mirá también

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA