Un ex ministro de Macri se suma al fondo de ex presidentes de Chevrolet

Dante Sica ya era, antes de ser designado ministro de Producción de Mauricio Macri, uno de los principales especialistas de la Argentina en la industria automotriz. Desde su consultora Abeceb prestaba asesoramiento tanto para las compañías como para las principales cámaras del sector, como la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) o la Asociación de…

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Dante Sica ya era, antes de ser designado ministro de Producción de Mauricio Macri, uno de los principales especialistas de la Argentina en la industria automotriz. Desde su consultora Abeceb prestaba asesoramiento tanto para las compañías como para las principales cámaras del sector, como la Asociación de Fabricantes de Automotores (ADEFA) o la Asociación de Fabricantes de Autocomponentes (AFAC), entre otras.

Alejado de la función pública, con bajo perfil, ahora Sica acaba de cerrar una asociación entre su consultora y el fondo de inversión Qell Latin America, que encabeza el argentino Carlos Zarlenga. Este empresario, de sólo 47 años, fue hasta hace tres meses el presidente de General Motors para Sudamérica y está asociado con el estadounidense Barry Engle, otro ex titular de General Motors, en este caso de América del Norte.

Carlos Zarlenga, titualr del fondo de inversión Qell LATAM Partners.

Qell, que cotiza en el índice Nasdaq de Wall Street, fue presentado el mes pasado en la región. El comunicado difundido en Estados Unidos señalaba que buscarán “inversiones de 300 a 500 millones de dólares” para comprar empresas autopartistas y “de otros sectores manufactureros”, aprovechando que muchas multinacionales quieren salir de la región. En aquella ocasión, Zarlenga le confirmó a Clarín que están buscando “empresas de gran porte”. Esa va a ser, precisamente, la tarea de Sica. 

“A partir de esta alianza, la consultora de economía y negocios ABECEB identificará empresas de la industria automotriz que atraviesan un proceso de transformación desafiante, a partir de su amplio conocimiento de todo el ecosistema del sector, los factores de disrupción, el ambiente de negocios y las fortalezas y debilidades de las compañías”, dice el comunicado difundido este jueves.

El escenario que se plantean desde Qell es que en América Latina hay autos nafteros para rato, más allá de los anuncios rimbombantes sobre la electrificación de este sector. Y que ese retraso en adoptar las nuevas tecnologías de movilidad no es necesariamente un problema, ya que muchos países en todo el planeta van a seguir demandando este tipo de vehículos más allá de 2030, que es una fecha en la cual en varios países desarrollados aseguran que se dejarán de producir vehículos propulsados a combustión.

Pero ese potencial negocio a largo plazo choca a su vez con la urgencia que tienen algunas filiales de multinacionales por salir de Argentina, Brasil y otros países de la región. Es en ese contexto que el fondo de inversión se presentó como un posible comprador de esas empresas, para adquirirlas y encarar su eventual ajuste o fusión. 

“Creemos que hay varias oportunidades para invertir en Argentina, dada la actual evolución de la industria automotriz”, dijo Zarlenga en el comunicado de este jueves. “Muchas empresas, tanto filiales de multinacionales como actores locales, están buscando asociaciones para dar un giro a sus operaciones, aumentar la inversión y localizar más. Creemos que la asociación con ABECEB puede ser clave para crear valor”, agregó.

“Nuestra alianza con Qell LATAM va a ser un puente para las empresas que atraviesan esos desafíos en su camino al desarrollo”, agregó Sica. 

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