Murió Luis de Pablo, compositor de las bandas sonoras de las películas de Carlos Saura

El compositor español Luis de Pablo, participante de la llamada Generación del 51, que buscaba a mediados del siglo XX y durante el franquismo un acercamiento de la música de vanguardia europea, y famoso por sus bandas sonoras para filmes de Carlos Saura y otros cineastas, murió en Madrid este domingo 10 de octubre, a…

murio-luis-de-pablo,-compositor-de-las-bandas-sonoras-de-las-peliculas-de-carlos-saura

El compositor español Luis de Pablo, participante de la llamada Generación del 51, que buscaba a mediados del siglo XX y durante el franquismo un acercamiento de la música de vanguardia europea, y famoso por sus bandas sonoras para filmes de Carlos Saura y otros cineastas, murió en Madrid este domingo 10 de octubre, a los 91 años.

Nacido en Bilbao en 1930, desempeñó una labor pionera en la difusión de la música culta contemporánea en España y fue el creador del primer laboratorio de música electroacústica en la península.

Sin haber dejado de estudiar música terminó la carrera de Derecho en 1952 y dos años más tarde hizo sus primeras composiciones significativas: Invenciones y Comentarios.

Los sonidos de SauraSu vínculo con el cine comenzó en 1960, cuando le puso música al documental Día de muertos, de Joaquim Jordà y Julián Marcos, y más adelante trascendió por sus bandas sonoras para La caza (1966), Peppermint frappé (1967), La madriguera (1969) y Ana y los lobos (1973), todas de Carlos Saura.

Carlos Saura tuvo en De Pablo a un compositor que lo acompañó a lo largo de numerosos filmes.

Otros cineastas españoles eligieron su talento: Angelino Fons en La busca, de 1966, Víctor Erice (El espíritu de la colmena, 1973 y El sur, 1983), Gonzalo Suárez (Reina Zanahoria, 1977), Jaime Chávarri (A un dios desconocido, 1977), Ricardo Franco (Pascual Duarte, 1978) y Emilio Martínez Lázaro (Las palabras de Max, 1978).

“He compuesto casi siempre para un intérprete en abstracto, pero en algunos casos no ha sido así, cuando ha habido un cantante o un conjunto en concreto que me ha pedido una obra”, dijo en una entrevista con Cuadernos de Musica Iberoamericana.

“Estoy seguro de que tiene que haber en mi obra puntos de contacto con muchos de mis colegas actuales, pero me resulta difícil definirlos por falta de perspectiva. Por otra parte, la reivindicación de una independencia estética individual es un poco ingenua, equivale a decir que hemos nacido por generación espontánea”, decía el artista.

Y ponía en orden esa idea: “Creo que todos los seres humanos somos vasos comunicantes, existe una parte que es propia y otra que está repartida entre todos”.

La conexión argentinaEn 1964, De Pablo organizó en Madrid una primera (y última) Bienal de música contemporánea. En 1969 viajó a Argentina, invitado a impartir cursos en el Instituto Torcuato di Tella de Buenos Aires y en Santa Fe.

Puesto a opinar sobre la característica zarzuela, referente de la música española, dijo: “Guardo agradecimiento a la zarzuela en la medida en que fue una de las primeras músicas que escuché (la primera, que yo recuerde, fue Mozart pero, como música en vivo, fue la zarzuela).”

No obstante, aclaró: “Para ser sincero, si me hubiesen dado a elegir, por supuesto, viéndolo desde nuestra perspectiva, hubiese optado por oír otro tipo de música. Yo tenía entonces seis arios y en el Madrid de la Guerra Civil lo único que funcionaba era la zarzuela. No creo que constituya una referencia para mi música. Si existe, es inconsciente”.

Entre otros premios y gratitudes, recibió la medalla de oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid y en 2020 se le concedió el León de Oro de Música de la Bienal de Venecia, en reconocimiento a toda su carrera.

Con Agencia EFE

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA