La inquietante simpatía de Eduardo VIII y Wallis Simpson

La historia del matrimonio de los duques de Windsor es harto conocida. Eduardo ascendió al trono el 20 de enero de 1936 y el 11 de diciembre del mismo año abdicó para poder casarse con Wallis Simpson, una mujer que se había divorciado no una sino dos veces. De hecho, el reinado del predecesor de…

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La historia del matrimonio de los duques de Windsor es harto conocida.

Eduardo ascendió al trono el 20 de enero de 1936 y el 11 de diciembre del mismo año abdicó para poder casarse con Wallis Simpson, una mujer que se había divorciado no una sino dos veces.

De hecho, el reinado del predecesor de Jorge VI fue tan corto que nunca pudo ser coronado.

En cuanto a Simpson, se tejieron numerosas elucubraciones, rumores y teorías en torno a su figura.

Numerosos biógrafos e historiadores aseguraron que la pareja de Windsor tenía una particular simpatía por Adolf Hitler y el nazismo en general, e incluso, algunos sospecharon que la norteamericana era en realidad una espía enviada por el régimen alemán.

El autor que más ahonda en esta última versión es el escritor Charles Higham, galardonado con el “Prix de Créaturs” de la Academia Francesa, y que se basó en archivos desclasificados del FBI para su libro titulado simplemente “La señora Simpson”.

En la publicación, Higham señala que los documentos sobre ella tanto del Buró de Investigación como del Departamento de Estado de los Archivos Nacionales de Washington demostraron que operaba “de forma continuada en representación de Hitler y, algo mucho más importante a la vista de su conexión con Wallis, compartía con ella al abogado francés nazi Armand Grégoire; este ya trabajaba para Wallis desde 1934”.

Por otra parte, varios años después del final de la Segunda Guerra Mundial, el duque reconocería su admiración por varios aspectos del carácter alemán.

En un artículo escrito para el New York Daily News del 13 de diciembre de 1966, el miembro de la realeza, ya condenado al exilio, señalaría que, junto a otras personas bienintencionadas, permitió que este sentimiento por lo que llamó “la parte buena” del carácter germano borrara lo que el lado malo le estaba aportando al mundo.

Pues bien, en los últimos años se lanzaron numerosos artículos, libros y demás material que intentan borrar esa imagen que se había creado de Wallis, fundamentalmente, como una mujer fría y controladora.

Por ejemplo, en los libros “Esa mujer, la vida de Wallis Simpson”, de Anne Sebba, y “La verdadera Wallis Simpson” de Anna Pasternak, señalan que la esposa de Eduardo intentó por todos los medios que el hombre no abdicara para que pudiera gobernar, pero que cuando la decisión fue tomada, acompañó a su marido hasta el final de sus días, incluso cuando la relación no era de lo mejor.

Por otro lado, otros biógrafos, como es el caso de Frances Donaldson, ponen a Eduardo como el único entre los dos que confraternizó con Hitler, mientras que a Wallis la colocan como una mujer que tenía como única ambición casarse con un monarca, como si de un cuento de hadas se tratase.

Y vos, ¿qué opinas? ¿Era Wallis realmente una “espía” o una “enviada” del nazismo para desequilibrar a la Corona? ¿O simplemente era una mujer a la que se la cargó de una maldad que no merecía?

 

por Lucas Boltrino Galería de imágenes

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