Elvis Costello: la conexión argentina, el “estúpido” conflicto de Malvinas y su amor por los Stones

“Hola”. Por la pantalla de la computadora se ve una especie de escritorio en medio de un departamento neoyorquino, con paredes que rebalsan de CDs desde el piso hasta el techo. De frente a la pantalla, ese hombre con una barba de tres días y sus sempiternas gafas, que en este caso tienen sus cristales (con…

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“Hola”. Por la pantalla de la computadora se ve una especie de escritorio en medio de un departamento neoyorquino, con paredes que rebalsan de CDs desde el piso hasta el techo. De frente a la pantalla, ese hombre con una barba de tres días y sus sempiternas gafas, que en este caso tienen sus cristales (con el aumento de rigor) de color es ni más ni menos que el señor Elvis Costello.

Ese saludo en castellano de su parte será la única palabra que el inglés pronunciará en español a lo largo de toda la charla. Un déficit idiomático que no lo enorgullece (más bien todo lo contrario) y que es el combustible de Spanish Model. Una relectura modelo 2021 del clásico This Years Model (1978), el segundo disco de Costello junto a su grupo The Attractions.

Para llevar a cabo, el proyecto tomó casi toda su instrumentación original para ser reinterpretado en castellano por Juanes, Fito Páez, Nina Díaz, Robi Draco Rosa, La Marisoul y Sebastián Yatra, entre otros.

Elvis Costello, una institución de la música británica que ahora tiene su lectura latina.

Una apuesta que más allá de los resultados artísticos, implica un riesgo y una salida de su zona de confort para un tipo que supo grabar con gigantes de la talla de Paul McCartney, Chet Baker, Burt Bacharach, The Roots, el Brodsky Quartet o Allen Toussaint, por citar algunos. Y también una excusa para repasar su carrera y su vida, que posee un vínculo con la Argentina anterior a este nuevo disco.

Ahí está Shipbuilding: la historia de un hombre que trabaja en el astillero en donde se fabricará el barco en el que su hijo irá a la guerra. Sin ninguna duda, la mejor canción escrita sobre la Guerra de Malvinas, tanto en su voz (con la trompeta de Chet Baker como el contrapunto más triste y perfecto) o en la de Robert Wyatt. Tras el saludo de Costello, entonces, la charla con Clarín.

De fiesta con Fito Páez-Está claro que la relectura con Natalie Bergman de This Year Girl para la apertura de la segunda temporada de la serie The Deuce fue el punto de partida de Spanish Model. ¿Por qué tomaste la decisión de mantener la instrumentación original y, más que nada, las bases rítmicas?

-Sebastián (N. de R.: Sebastián Krys es un argentino ganador de varios premios Grammy que trabaja con Costello desde hace años, y es el coproductor de Spanish Model) me planteó el desafío de hacer esta mezcla. Ahí escuché el poder del asunto, y me di cuenta que era algo distinto al disco original.

Cuando toqué en Buenos Aires, Fito fue el anfitrión de una fiesta a la que fui invitado. Sabía cosas sobre mis canciones que me sorprendieron, ya que me preguntaba por temas que no son los que sonaron en la radio. Eso me hizo pensar en que quizá había una audiencia con la que debía conectar desde otro lugar.

Años después, lo de The Deuce fue una suerte de inspiración, porque lo que pasó fue muy emocionante. Tuve una visión de algo extraño, y lo atribuyo a que conocí a Sebastián en Miami, que es un lugar que funciona como un punto de encuentro de distintas culturas.

Elvis Costello y La Marisoul, una de las artistas que participan en Spanish Model. Foto Gentileza Prensa/Paul Moore

Él contribuyó con algunas de las adaptaciones de las letras al castellano junto con La Marisoul, quien ya había trabajado conmigo en Wise Up Ghost (2013, disco grabado junto a The Roots).

Con Sebastián nos transformamos en aliados por su generosidad, y me di cuenta que tenemos a esta altura un montón de proyectos juntos. Por todo esto, te aseguro que no habrá una versión de This Year’s Model en húngaro: tenía muchos motivos para este trabajo fuese cantado en español.

Fans, sí; dictadores, no-El proyecto de Spanish Model aparece casi en paralelo con el de Metallica y su tributo autorizado a su Black Album. El primer single de ese disco fue una reversión de J Balvin en plan reguetón, que no fue bien recibida por el fan acérrimo de Metallica. ¿Cómo pensás que recibirán tus fans más incondicionales esta relectura?

-Tené en cuenta que a los fans más acérrimos de Metallica tampoco les gustó Lulu, el disco que grabaron con Lou Reed. Son muy posesivos, y está bien que la gente sea posesiva con los artistas. Pero si los artistas quieren hacer una música distinta, los fans tienen que saber que el mero hecho de ser fans no les permite dictaminar lo que sus ídolos tienen o que no tienen que hacer.

Si abrís tu corazón de la manera que la que yo lo hice con esta idea, vas a entenderla, y eso no significa que borres al original. También tengo que decir que este plan es inusual. Ha habido, por ejemplo, remixes de discos de jazz en plan dance, que fueron interesantes en el momento en el que salieron.

Acá usamos las performances originales de los Attractions. Y Sebastián fue capaz de mezclar eso con las pistas de los nuevos cantantes, y hacerlas compatibles. Lo otro es que las letras son adaptaciones y no traducciones literales, lo cual fue para todos una gran oportunidad artística.

En algunos casos se mantuvo la esencia de mis letras, en otros se cambió la perspectiva, y en otros incluso se cambió el significado por completo. Las más obvias son Nina Diaz con No Action, Raquel Sofía con (I Don’t Want To Go To) Chelsea o Cami con This Year’s Girl. Porque esas son canciones vistas desde el lugar del deseo masculino.

Tener a mujeres jóvenes cantar esos temas desde su lugar, en otro idioma y en estos momentos, cambia todo.

Elvis Costello junto a Sebastián Krys y Nina Díaz, una de las artistas que participan en Spanish Model. Foto Gentileza Prensa/Paul Moore

Los Rolling Stones y el “esposo de Diana Krall”-En tu autobiografía Unfaithful Music and Dissaperaring Ink decís que Stupid Girl, de los Rolling Stones fue una gran influencia para This Year’s Girl, y que Aftermath fue una gran influencia para This Years Model en su totalidad. Todos sabemos de tu relación de amistad con Paul McCartney. ¿Cuál es tu relación con los Stones?

-Pasé mucho tiempo con ellos, más que nada con Mick y Keith, pero no puedo presumir y decir que somos amigos. La primera cosa que me dijo Keith cuando nos conocimos aún hoy es irreproducible (risas). Mis momentos favoritos fueron cuando tocamos juntos, y eso se dio en tres ocasiones: en una arena de Cleveland, en un estadio de fútbol de Chicago, y en el Festival de Glastonbury.

Recuerdo estar en el backstage y que Charlie Watts le diga a Ron Wood: “¡Elvis está casado con Diana Krall!”. Claro, Charlie era un músico de jazz, a él le interesaba más la trayectoria artística de mi esposa que la mía, y está bien que así sea (risas). De más está decir que amo a esos tipos.

Elvis Costello y Diana Krall; un matrimonio atravesado por diferentes estilos musicales. Foto REUTERS/Danny Moloshok

La Patagonia, Malvinas, Maradona y Santaolalla-Estuviste tres veces en la Argentina: la primera como turista en la Patagonia, la segunda cuando tocaste y la tercera con tu esposa, cuando ella tocó. ¿Qué es lo que te hace tener al país en tu radar, ya que escribiste Shipbuilding durante la Guerra de Malvinas, mencionás a la Argentina en Tokyo Storm Warning y Cinco minutos con vos, y a Maradona en Chewing Gum?

-Estaba en Australia cuando se dio ese estúpido conflicto bélico. Un conflicto que no fue entre la gente ni entre los países, sino entre dos regímenes, una competencia estúpida entre ellos.

Esa tragedia, que traté de reflejar en Shipbuilding, años después, cuando tuve la oportunidad de colaborar con Steve Mandel y Questlove en ese magnífico disco que hicimos con The Roots, quise llevarla hacia otra perspectiva, y el resultado fue Cinco minutos con vos. Traté de tener una visión desde el Atlántico Sur.

-¿Fuiste a las Islas Malvinas cuando estuviste en la Patagonia?

-No, es algo que me quedó pendiente para un próximo viaje a la Patagonia. Estuve en las Islas Georgias y en Gaimán, un pueblo galés precioso. Hicimos un viaje en un barquito desde el continente por esas aguas del Atlántico Sur, que son verdaderamente algo serio para navegar. El viaje fue increíble, y los lugares hermosos.

-¿Qué nos podés contar de tu participación en la canción Fairly Right, de Bajofondo, el grupo de tango electrónico de Gustavo Santaolalla?

-Adoro esa canción, y adoro a ese grupo. Gustavo me pidió cantarla. Yo no suelo cantar como invitado canciones de otra gente. Me la mandó, y la adoré. Me encanta esa manera moderna y enriquecedora que tiene de aproximarse a la música folclórica y de raíz.

Sebastián me recomendó que vea el documental Break It All (N. de R.: se refiere a Rompan todo, el documental de Netflix sobre rock en español). Vos sabrás mejor que yo si es bueno o no, si contiene todos los puntos de vista necesarios. Una de las cosas que me llegó fue la tensión entre los músicos y la expresión, entre medio de esos regímenes totalitarios.

Y otra fue la manera y la rapidez en que los grupos argentinos y mexicanos adaptaron la influencia de las bandas británicas e incorporaron elementos musicales relativos a cada país, como la poesía folclórica. Algo bien típico de los ’60 y la diversidad de estilos: había grupos más psicodélicos, más folk, más garageros. Por eso la absorción se daba con otra rapidez.

Elvis Costello junto a Sebastián Krys y Juanes, el productor y uno de los artistas que participan en Spanish Model. Foto Gentileza Prensa/Paul Moore

La producción, capítulo cerrado-Produjiste a The Specials, a The Pogues y a Squeeze. ¿Por qué no hiciste más producciones de trabajos ajenos?

-No tengo la paciencia necesaria para ser un buen productor. Creo que hice un buen trabajo en esos discos, y también estuve ocupado con mis propias cosas (risas). Tampoco me gusta poner mi nombre al principio: fijate que en mis propios discos, cuando soy el coproductor, me pongo atrás.

Pero sí creo que el concepto inicial de producción y de aproximación sonora siempre viene por parte del compositor de la canción.

Elvis Costello y Robi Draco Rosa, uno de los artistas que participan en Spanish Model. Foto Gentileza Prensa/Paul Moore

-¿Qué le puede decir este viejo Elvis al joven Elvis que le dijo al periodista Nick Kent que las dos únicas cosas que importan en la vida son la venganza y la culpa?

-Si encontrás tu diario personal de cuando eras un veinteañero, estoy seguro que encontrarás sentencias muy similares a esa. En esa época solía decir esa clase de cosas sólo para que la gente reaccionara. Porque tu principal objetivo cuando sos joven es conseguir hacer bien tu trabajo. Y para eso muchas veces uno debe ser bastante dramático para que lo dejen en paz.

Si escuchas lo que Cami tiene para decir hoy sobre No Action hay una contradicción total sobre ese concepto de revancha y culpa. Porque ella se apropió de la canción.

-Por último, ¿te sentiste un poco como el padrino de todos estos músicos jóvenes que participaron en Spanish Model?

-No, para nada. Al contrario: tengo un sentimiento de gratitud hacia todos ellos, por la forma en la que se involucraron con este proyecto. Y vuelvo a tu pregunta sobre los fans. Me gustaría que todos se saquen los prejuicios de encima y escuchen con honestidad este disco.

Elvis Costello y Luis Fonsi, uno de los artistas que participan en Spanish Model. Foto Gentileza Prensa/Paul Moore

Y de esta forma escucharán lo mismo que yo: curiosidad y generosidad por parte de todos los involucrados. Déjense llevar y pasarán un buen rato: se los aseguro.

La versión del “anfitrión” argentoPara Costello, las preguntas de Fito Páez acerca de sus canciones fueron un llamado de atención acerca de una audiencia con la que pensó que estaría bueno “conectar desde otro lugar. Finalmente, el propio anfitrión de la fiesta que impulsó al músico a poner su mirada en esta parte del mundo, contribuyó a Spanish Model con una versión de Radio Radio.

“Elvis es un titán de las artes, y recibimos cada gesto artístico como un regalo. Muchos grandes escritores son adaptados y traducidos a diferentes idiomas, como Shakespeare y Borges, ¿por qué no tomar un artista contemporáneo como Elvis y hacer que éste sea parte de su historia?” reflexionó el músico rosarino acerca de su versión del tema de Costello, a través de una comunicación de prensa.

Y amplió: “Viví una experiencia muy similar con la radio y la forma en que conseguimos música allá (en Rosario) así que estaba destinado a suceder, que yo también tenía que contar esta historia. En este caso, tenías que decir algo que fuera relevante. Estoy muy orgulloso de esta versión; fue una de las cosas más importantes que he hecho en mi vida.”

En tanto, el músico británico le dio su impresión face to face a Páez sobre su versión. “Ahora tenemos un millón de formas diferentes de comunicarnos y un millón de formas de confundirnos, esto es lo que siento que es lo que dijiste en tu interpretación. Me reí tanto cuando lo escuché, cuando te escuché cantar mi nombre pensé: ‘Esperá un minuto’. No podía seguirlo a la velocidad que iba”.

“Él solo cantó mi nombre y eso no está en la letra, y tampoco el whisky. Sebastián me dio una traducción al inglés y entendí el humor; y pensé que esto está perfectamente planteado para el momento de hoy que vivimos en una época en la que las cosas son demasiado complicadas o se descartan tan rápidamente sin la debida consideración”, agregó Costello.

Y concluyó: “Cualquiera de las dos cosas es un error, y tenés tan buen humor en la forma en que lo decís y hacés que nuestra pista suene como un tipo de energía más loca, que me encantó.”

E.S.

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