En Netflix, Kate, como película de acción, está realmente muy bien

En la senda de Kill Bill o Nikita, Kate no tiene solamente en común la letra K en su título. Kate, la película tiene acción a raudales, coreografías de peleas espectaculares y, sus protagonistas luchan por sobrevivir.Además de ser, claro, asesinas. Precisas, rigurosas, letales, como deben ser.Kate una asesina que tiene una debilidad: Boom Boom…

En la senda de Kill Bill o Nikita, Kate no tiene solamente en común la letra K en su título. Kate, la película tiene acción a raudales, coreografías de peleas espectaculares y, sus protagonistas luchan por sobrevivir.

Además de ser, claro, asesinas. Precisas, rigurosas, letales, como deben ser.

Kate una asesina que tiene una debilidad: Boom Boom Lemon, una bebida gaseosa japonesa… que no existe, y que revolucionó las redes sociales por su búsqueda frenética.

Kate es Mary Elizabeth Winstead. Tiene 24 horas para encontrar a quien la envenenó. Después, se muere. Foto Netflix

Con una cámara que gira, y que si hace falta se da vuelta por completo, la película cumple con creces su función primera de entretener. Es violenta, sí, y por momentos hasta tiene momentos de humor.

Todo en JapónTodo arranca en Osaka -la película transcurre enteramente en un Japón de neón, aunque también se haya rodado en Tailandia y Hawai, que pasan por la tierra nipona-, cuando Kate tiene una “ventana” pequeña para eliminar, a la distancia con su arma, a su target. V., su superior (Woody Harrelson en plano irónico) le recuerda que “7 años de esfuerzos pueden ser tirados a la basura”. “No fallé en 12 años”, le dice Kate.

Mucha acción, pelea cuerpo a cuerpo y tiroteos varios. De eso se trata “Kate”. Foto Netflix

Pero… Kate advierte una “violación de protocolo”, cuando baja una niña del automóvil. Igual, no es su objetivo, sino el hombre mayor que está con ella, que, adivina, es su padre. La niña, que tiene ortodoncia, ve fallecer a su padre, mientras su tío escapa en otro automóvil.

Pasan diez meses, y ya en Tokio, Kate (Mary Elizabeth Winstead) reconoce a V. que quebraron una regla, que fue “un daño colateral”, y que “no puedo superarlo”. “Prometí terminar el trabajo, luego me iré. Quiero una vida. Nunca la tuve”, le dice.

Woody Harrelson es V., el superior de la asesina. Foto Netflix

Hasta que, luego de que V. le encargue un “último baile”, en el bar del hotel se la levanta Stephen (Michiel Huisman, Daario Naharis en Game of Thrones, el asesinado en The Flight Atendant). Y cuando tiene el dedo en el gatillo y se dispone a eliminar a su último objetivo en la Torre Roppongi, se siente mareada.

Y, como decía Tusam, puede fallar.

Tras una secuencia de persecución espectacular en las calles de Tokio -con la cámara al ras del suelo y con mucho de animación, es cierto, como el Meteoro de los hermanos, ahora hermanas, Wachowski-, despierta en un hospital. Tiene acelerado el SIA (síndrome de irradiación aguda) que es letal en un período de tiempo breve. Fue envenenada y le queda un día de vida.

Kate y Ani (Miku Patricia Martineau), siempre en peligro. Foto Netflix

Un día para averiguar quién la envenenó y por qué.

Un día para vengarse.

Aplicándose una inyección para mantenerse en pie, se cruzará con aquella niña, la hija del hermano de un importante miembro de la Yakuza que mató diez meses atrás.

La persecución en las calles de Tokio es alucinante. Foto Netflix

La vuelta de tuerca a los 44 minutos… y a la hora quince, hacen que lo llevadera que resultaba Kate sea cada vez más atrapante.

Mary Elizabeth Winstead, vista en Fargo, la serie y que peleaba con Margot Robbie en Aves de presa, tiene todo para convertirse en heroína de acción a futuro. Es buena actriz, capaz de arrojarse la cantidad de veces que sea necesaria y hacer creíble su increíble personaje.

Mary Elizabeth Winstead bien puede probarse el traje de nueva heroína de acción. Foto Netflix

Y Woody Harrelson está, como siempre, bien. Al dúo se suma Miku Martineau, la hija que, sí, es toda una revelación.

Cedric Nicolas-Troyan le impone un sello visual bastante propio. El tipo creó los efectos visuales de Piratas del Caribe y de la Blancanieves con Charlize Theron, fue candidato al Oscar en el que era su metier, y ahora, como realizador absoluto, le imprime ritmo no solamente a las secuencias de peleas cuerpo a cuerpo o los tiroteos.

Es que Kate, como película de acción, está realmente muy bien.

“Kate”

Muy buena

Acción. EE.UU., 2021. 106’, SAM 16. De: Cedric Nicolas-Troyan. Con: Mary Elizabeth Winstead, Woody Harrelson, Miku Martineau. Disponible en: Netflix.

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