Mercosur: Argentina intenta limar las tensiones con Brasil tras la embestida de Uruguay

En las últimas horas el Gobierno movió fichas para intentar limar tensiones frente a la embestida de Uruguay, que busca compromisos explícitos en un plan de flexibilización externa del Mercosur y otro para bajar el arancel externo común del bloque. El gobierno de Luis Lacalle Pou cuenta con el aval de Jair Bolsonaro, pero Argentina…

mercosur:-argentina-intenta-limar-las-tensiones-con-brasil-tras-la-embestida-de-uruguay

En las últimas horas el Gobierno movió fichas para intentar limar tensiones frente a la embestida de Uruguay, que busca compromisos explícitos en un plan de flexibilización externa del Mercosur y otro para bajar el arancel externo común del bloque.

El gobierno de Luis Lacalle Pou cuenta con el aval de Jair Bolsonaro, pero Argentina ahora, como presidente pró tempore de la región, hace su juego.

Por un lado, el canciller Felipe Solá convocó el lunes a última hora a sus colegas de Brasil, Paraguay y Uruguay a una reunión presencial de cancilleres en Buenos Aires, para el 8 de junio, sujeta a los avatares de las restricciones pandémicas en la Argentina.

Por el otro, el embajador Daniel Scioli recibió en la residencia argentina en Brasilia al nuevo canciller, Carlos França, y también al secretario de Asuntos Estratégicos de la presidencia, Flavio Viana Rocha.

Scioli ya conocía al ministro França -quien reemplazó al más arisco Ernesto Araujo- desde que era jefe de protocolo en el palacio de gobierno brasileño, y Viana da Rocha es su contacto permanente con Bolsonaro.

Así llevan Solá y Scioli la falta de vínculo de Alberto Fernández con el brasileño. Un problema al que se sumó la pelea personal que tuvo también Fernández con Lacalle Pou en una cumbre virtual del Mercosur, del 26 de marzo pasado. El argentino cruzó al uruguayo por sus críticas ante la parálisis del bloque.

En la última reunión de la semana pasada, el ministro oriental Francisco Bustillo oficializó una serie de puntos que reclaman los uruguayos para sentar las bases de la nueva agenda comercial del bloque, en uno de cuyos puntos, el 8, piden que un país pueda abrir negociaciones con terceros países y grupos de países, aún si un miembro del Mercosur no quisiera o dijera que no pudiera.

Actualmente la normativa lo prohíbe y para el gobierno argentino, el punto ocho de Uruguay rompe con la unión aduanera.

Los uruguayos quieren no sólo acelerar el tratado firmado con la Unión Europea y avanzar con EFTA. Quieren pisar el acelerador en la búsqueda de acuerdos con Corea, Canadá, Líbano, Singapur y otros, y abrir negociaciones con Estados Unidos, China  y Reino Unido. Todos asuntos sensibles para la Argentina, pero también para Brasil. 

Hace unos días, Solá, alineado con su colega de Paraguay, había hablado con França por teléfono y a nivel regional comenzó una serie de consultas internas para ver cómo avanzarán las conversaciones con Brasil. Si bien los brasileños piensan igual que Uruguay en los dos grandes temas -arancel externo y relacionamiento externo-, podría conversar sobre aspectos industriales de la negociación tanto del arancel externo común como de los acuerdos de comercio que se buscan activar. A su vez, la cancillería brasileña, Itamaraty, tiene sesgo menos liberal que el ministerio de Economía al mando de Paulo Guedes.

“Vamos a insistir en buscar las convergencias necesarias. En caso de que no se logre, espero que podamos encontrar la forma de flexibilización para poder marcar el tema. Pero no renunciamos, porque estamos en un 75% de convergencia. Brasil tiene una estructura industrial con debilidades y sensibilidades como las que tenemos nosotros” dijo en una entrevista a Clarín el último domingo el secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Jorge Neme, coordinador nacional de la Argentina.

Lo cierto es que en las reuniones de técnicos que se vienen manteniendo vía zoom, el Gobierno se muestra reticente a abrir los acuerdos de libre comercio pero negocia especialmente con Brasil cómo bajar un arancel externo del bloque considerado de los más altos del mundo, con un promedio del 12 al 14% pero más elevado en algunos casos puntuales.

Supo Clarín que en las conversaciones que se mantienen con Brasil, ese país propuso bajar un cien por ciento la cantidad de productos alcanzados por el arancel común y Paraguay, un 90%. Uruguay está de acuerdo con Brasil y Argentina y ofreció finalmente estirarse hasta el 75% de los productos porque considera que hay un 25% de la industria que no puede bajar. Señalan que ahí “el desacuerdo es pequeño”.

Pero lo que no sería negociable para la Argentina es el Plan de Negociaciones Externas que presentó Uruguay el lunes pasado, y en especial el punto 8. 

Mirá también

Mirá también

NE

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA