Un club de fans más cercano a Jerry Krause que a Michael Jordan

Jerry Krause, el controvertido manager de Chicago Bulls; detrás, las estrellas Michael Jordan y Scottie Pippen 2 de junio de 2020  • 00:01 The Last Dance es el documental absoluto sobre la épica deportiva. Debajo de la historia sobre la proeza de Chicago Bulls que intenta ganar un tercer anillo consecutivo de NBA, y el…


Jerry Krause, el controvertido manager de Chicago Bulls; detrás, las estrellas Michael Jordan y Scottie Pippen
2 de junio de 2020  • 00:01

The Last Dance es el documental absoluto sobre la épica deportiva.

Debajo de la historia sobre la proeza de Chicago Bulls que intenta ganar un tercer anillo consecutivo de NBA, y el sexto en ocho años, se pueden encontrar otras temáticas sustanciosas.

Podría ser un documental sobre habanos y tequilas, pero no abriremos esa puerta. Un camino posible es observar los diez capítulos desde cómo se gestiona un equipo.

Cómo fueron las decisiones deportivas y financieras que tomaron sus directivos y cómo las comunicaron.

Un grupo de dirigentes de fútbol convocados por Sport Innovation Society (SIS) para un webinar, hizo el ejercicio de capturar ideas de la serie y trasladarlas a su ámbito. Cómo analizar The Last Dance más con la mirada vigilante de Jerry Krause que con los ojos enrojecidos de Michael Jordan.

Los convocados para la conversación fueron Amaury Vergara (propietario Chivas Guadalajara, México) Juan Pablo Pareja (Gerente General Universidad Católica, Chile) Iván Alonso (Manager Nacional, Uruguay) y Gustavo Silikovich (Secretario General Federación Ecuatoriana). The Last Dance desborda tensión dramática con el contrapunto entre Jerry Krause como manager general y Michael Jordan como estrella global. Para hacer bien su trabajo, los dos apuntan a cosas diferentes:

Krause piensa en la reconstrucción de la franquicia y Jordan reclama el gran salón de Chicago Bulls para un último baile.


Crédito: twitter

“Jerry Krause es elegido como el villano favorito de la serie. Tuvo muchos aciertos. Contrató bien y mantuvo las finanzas. Pero entre los errores que se ven, se aprecia que tuvo mala comunicación”, dice Silikovich en el inicio del debate. Desde la Universidad Católica, Pareja hace su aporte: “Krause tiene más de héroe que de villano. Fue el arquitecto del proyecto del equipo. Armó un equipo ganador durante varios años y lo mantuvo. Logró desde su lugar mantener el hambre de jugadores que ya habían ganado mucho.

También fue un buen scouter y eso lo reconocen Michael Jordan y Scottie Pippen en su narración. Su pecado, visto a la distancia, fue no construir mejores relaciones humanas con los integrantes del equipo”.

Vergara interviene como dueño de Chivas de Guadalajara. Además es productor de cine y ya anunció una alianza de su club con Amazon para producir una serie. “No hay un modelo de gestión ideal de un club. Cada país y cada cultura es diferente. Cada club es diferente. Chivas es un club de solamente jugadores mexicanos y eso ya implica una mentalidad singular (..) En el deporte es fácil perder el sentido de realidad. Todos dicen querer ser campeones: una cosa es decirlo y otro es realmente quererlo. Y que eso no contamine el propósito de una organización. Las decisiones irracionales pueden ser tóxicas para una organización”.


Jerry Krause, exitoso manager de los Bulls en los años 80 Fuente: Archivo – Crédito: AFP

El liderazgo desplegado por Michael Jordan y resignificado en la serie es otra zona de detención . Iván Alonso fue futbolista hasta 2018, pero ahora su mirada es desde las oficinas de Nacional:

“La capacidad de liderazgo empieza con saber bien porque se está haciendo lo que se hace. El líder guía a los demás, pero cuando se da vuelta debe comprender que sin el compromiso de todos nada es posible. Es lo que hay que hacerle entender a un equipo de trabajo.”

Pareja analiza el estilo de conducción de Jordan desde un proceso de casi 15 años: “La serie muestra que Michael Jordan ganó mucho, pero también se ve que le costó ganar. Y que también perdió muchas veces. En ese proceso fue respetuoso de sus rivales. Perdió mucho. Pero cuando ganó lo hizo con respeto, porque le costo ganar. Recordemos la imagen de Karl Malone cuando se sube al bus para felicitarlo. eso es respeto”.


Crédito: twitter

¿Tiene lugar el fútbol para un Dennis Rodman? ¿Qué hacen los clubes cuándo aparece un futbolista díscolo?

“Dennis Rodman siempre me fascinó. Su historia es espectacular, la viví siendo un adolescente en México: ese personaje excéntrico que luego era impecable en su rendimiento. Tuvimos casos parecidos en Chivas. Se necesita de una gestión distinta de trato para no quitarles ese brillo que tienen. Si lo encajonamos en un paradigma, podemos llegar a apagar esa llama única”. Iván Alonso ve en el perfil de Rodman un desafío de profesionalización para los clubes: “El caso Rodman deja un aprendizaje: cada silla que se ocupa en un club debe ser profesional. En Nacional pensamos en crear un área de neurociencias. Fue lo que más me impacto en mi carrera: llegar a los 36 años a River y encontrar un área de neurociencias. Hay que tener un área que nos permita sacar lo mejor de cada jugador cada dia..”

El enojo de Scottie Pippen por la desproporción entre su rendimiento y su contrato con los Bulls se lleva varios minutos de la serie. “Los dirigentes del fútbol nos encontramos con esta situación muy seguido: la mala cara de un jugador que hizo dos goles importantes el domingo y pretende que le mejoren el contrato. No hay finanzas previsibles para un club si hay que modificar un contrato cada vez que un jugador siente que tiene que ser así”, opina Silikovich. “Las ligas norteamericanas son muy diferentes a las que manejamos nosotros. No cambian sus contratos. Desconozco si aquello que pasó con Pippen, esa rigidez, todavía sigue vigente. Cuando se firma un contrato con un jugador siempre se paga lo que el jugador rindió hacia atrás, aun sin garantías si va a rendir a futuro. No es posible pagar un contrato nuevo porque un jugador esta triste porque cree que merece ganar mas”, señala Pareja.

Last Dance con ojos de fútbol

Como único ex futbolista entre todos los “speakers”, Alonso entiende como nadie ese juego del futbolista desanimado que interpreta que debe cobrar más:

“En Nacional está el jugador formado en el club y el contratado. Cada tipo de jugador tiene un tope salarial. No le ponemos valor a un jugador, buscamos al que puede adaptarse a ese tope. Nos adaptamos a un presupuesto y no nos movemos. El futbolista que baja su rendimiento porque se siente mal pago es el primer perjudicado. Cuando tiene un mal rendimiento no se le baja el dinero. No debería tener que esperar una mejora por un buen rendimiento. Es lo que esperamos siempre: el buen rendimiento. Le sirve a él y también a nosotros. Por eso buscamos siempre estar cerca del futbolist para que lo tenga en claro..”

Otra mirada sobre The Last Dance.

Un intento más para comprender a Jerry Krause sin abandonar la fascinación por Michael Jordan.

ADEMÁS

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *