Gastón Corado, el argentino que exportó sus goles a la Serie C de Italia

“Italia fue uno de mis sueños desde chico. Siempre me gustó ver el Calcio y siempre fui hincha del Inter porque jugaron muchos argentinos”, arranca Gastón Corado, el goleador argentino que cumplió su gran deseos, en diálogo Clarín. Tras sus inicios en el Ascenso argentino -subió con Temperley a la B Nacional y con Talleres de Remedios de…

Gastón Corado, el argentino que exportó sus goles a la Serie C de Italia

“Italia fue uno de mis sueños desde chico. Siempre me gustó ver el Calcio y siempre fui hincha del Inter porque jugaron muchos argentinos”, arranca Gastón Corado, el goleador argentino que cumplió su gran deseos, en diálogo Clarín. Tras sus inicios en el Ascenso argentino -subió con Temperley a la B Nacional y con Talleres de Remedios de Escalada a Primera B- lleva tres años en la Serie C, ahora en el Virtus Francavila.

“Como mi abuela es italiana -prosigue su relato-, ya desde pibe me hicieron la ciudadanía y gracias a la Fundación El Futbolista pude estudiar italiano luego de terminar el secundario y de haberme recibido de periodista deportivo, ya que quería seguir estudiando algo. Por eso el idioma, a pesar de que parece más fácil de lo que es, no fue un problema. Y la cultura es muy parecida a la nuestra. O al menos así lo sentís al principio cuando llegás. Después de unos años te vas dando cuenta de que aunque somos parecidos, la cultura no es la misma”.

El primer club de Corado en Italia fue Casertana FC, que se encuentra en la ciudad de Caserta, en la región de Campania, muy cerca de Nápoles. La adaptación, cuenta, fue buena. “Me encontré con gente que me dio una mano y me ayudó en un montón de cosas que son ajenas al fútbol en sí y tienen que ver justamente con la adaptación y los trámites que hay que hacer para poder comenzar una vida en un nuevo país”, rememora el goleador de 30 años.

El festejo del goleador. Corado, el 9 de espaldas, en Casertana.

Newsletters Clarín

Lo que tenés que saber hoy | Las noticias más importantes del día para leer en diez minutos

De lunes a viernes por la mañana.

Recibir newsletter

“Futbolísticamente hablando -describe- me encontré con una Serie C muy competitiva. Con muy buenos jugadores y conceptos tácticos que capaz en Argentina no había entrenado tanto. Compañeros y rivales con pasados en Serie A y B también. Digamos que el nivel yo lo compararía con nuestra B Nacional“.

A la hora de trazar equivalencias, Corado explica: “La diferencia principal es económica. Comenzando de ahí, cambian muchas cosas. Los clubes tienen dueños y por este motivo tienen un mayor presupuesto que los del ascenso argentino. A nivel infraestructura no te falta nada. Aunque hay clubes que están por fundirse y ahí sí hay muchas falencias. Como me pasó el año pasado en Matera”.

“En líneas generales existe un organigrama más completo que en el ascenso argentino. Se ven figuras de Team Manager o Director Deportivo que capaz en Argentina no existen o tienen mucha menos importancia”, añade.

Finaliza el concepto asegurando: “De todas maneras, el lado negativo es que si el club se funde, terminás perdiendo el sueldo que tenías que cobrar o cobrándolo muchos años después. O como sucede también en otros casos, si el equipo no anda bien ,el presidente y dueño del club amenazan con no pagarte”.

Gastón Corado con la camiseta de Matera.

“En cuanto a lo futbolístico, es un fútbol más táctico. Se preparan los partidos en base al rival, a mi gusto exageradamente. Y eso lo hace un poco más previsible y con menos iniciativa. Por eso mismo muchos jugadores sudamericanos triunfan acá, porque le aportan esa pizca de potrero e inventiva“, resalta.

Corado en Castertana buscando llegar al arco rival

Corado mantiene su costumbre goleadora en Europa, aunque reconoce: “Es mucho más difícil hacer goles acá porque se trabaja mucho a nivel defensivo. Tácticamente los equipos son más ordenados y por eso se hace difícil generar opciones de gol. Es una de las cosas por las que reniego siempre. No sé si por ser delantero o por las experiencias que tuve, pero a mí me gusta salir a ganar en cualquier cancha. Y para ganar hay que arriesgar. Acá le dan mucha importancia a un empate de visitante”. 

Gastón Corado y su esposa Romina en una postal italiana.

Un sostén fundamental tiene el delantero nacido en Lomas de Zamora: “Con mi esposa, Romina, formamos una familia hermosa. El año pasado nació Alba y nos está haciendo vivir momentos únicos. Indudablemente mi esposa y mi hija son el apoyo más grande que tengo a mi lado. Romina es mi cable a tierra y junto a mi hija me dan fuerzas cuando las cosas no salen como uno espera”.

“Pero es un sabor agridulce el hecho de estar lejos. Es duro estar lejos de casa. Si uno lo ve desde afuera parece todo muy lindo, pero la realidad es que la distancia se siente. Faltan los domingos de asado en familia, las juntadas con amigos. Mis viejos y mis abuelos siempre estuvieron y seguirán estando y apoyándome, pero ellos no están cuando vuelvo a casa con la cara larga porque perdimos o me erré un gol”, manifiesta.

Y sigue: “Ya nos tuvimos que mudar varias veces cuando cambié de club y eso también es duro. Amigos nuevos, ciudad nueva; al principio es divertido pero te termina cansando un poco ya que todos necesitamos un poco de estabilidad”.

Gastón Corado en un festejo en Talleres de Remedios de Escalada, donde logró el ascenso.

Berazategui, General Lamadrid y Talleres de Remedios de Escalada, en Primera C; Temperley y Almagro, en Primera B; marcaron el recorrido de Gastón Ezequiel Corado en el ascenso argentino. En 2016 emigró a Unión San Felipe de Chile y unos meses después inició su experiencia italiana: Casertana Calcio, Matera, Catanzaro y Virtus Francavila.

Su presente lo encuentra festejando goles en Italia, pero no olvida su pasado: “A la distancia sigo mucho el ascenso argentino, porque obviamente me siento parte y además tengo muchos amigos jugando allá”. 

Mirá también

“Sigo siempre a Talleres y a Temperley. Son los dos clubes que me marcaron en mi carrera por haber conseguido ascensos. Fue donde viví los mejores años en todo sentido. Hay muchos ex compañeros que siguen jugando en Temperley, como el Chueco Paz o Tiki Tiki Di Lorenzo y también Seba Prieto, que jugamos en Talleres, o Lucas Mancinelli que hicimos inferiores en Lanús También está el Polaco Aldirico con todo el cuerpo técnico que ascendimos en Talleres. Y nunca dejo de recordar al Chavo Borda (N. de la R. falleció en febrero pasado). Me puso muy triste su partida y creo que así lo sintieron todos los chicos del Ascenso que lo conocían. Fue parte de ese año hermoso en Talleres y siempre lo recordaremos con mucho cariño y alegría porque es lo que siempre él nos trasmitía”, se emociona Corado.

“También sigo el Federal A porque mi amigo Nacho Ruano está jugando en Chaco For Ever así que trato de estar al tanto”, finaliza el delantero argentino que anda, por estos tiempos, encendiendo gritos de gol en los tifosi del ascenso italiano.

MFV

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *