Los iraníes sospechosos declararon que huían del régimen de Teherán

Fuente: Archivo Huyeron del régimen de Teherán por amor y por miedo. Buscaban un refugio. Estos fueron los motivos que esgrimieron ante la Justicia los dos iraníes que fueron detenidos tras ingresar al país el pasado 12 con pasaportes israelíes falsos. Los gobiernos de la Argentinas e Israel los consideran sospechosos de terrorismo y presionan…

Los iraníes sospechosos declararon que huían del régimen de Teherán

Fuente: Archivo

Huyeron del régimen de Teherán por amor y por miedo. Buscaban un refugio. Estos fueron los motivos que esgrimieron ante la Justicia los
dos iraníes que fueron detenidos tras ingresar al país el pasado 12 con pasaportes israelíes falsos. Los gobiernos de la Argentinas e Israel los consideran sospechosos de terrorismo y presionan para que sean deportados.

La pareja de iraníes fue indagada hoy por el juez federal Luis Rodríguez, con el auxilio de una defensora oficial y la participación del fiscal Jorge Di Lello. Enfrentan la acusación formal de falsedad ideológica de documento público, pues ingresaron al país con documentos originales robados a los que les colocaron sus fotografías.

Los dos iraníes permanecieron alojados en dependencias de la Policía Federal, en Figueroa Alcorta y Cavia. Al amanecer fueron trasladados a los tribunales en medio de un impresionante operativo de seguridad, que incluyó un convoy de policías motorizados, una camioneta de transporte de detenidos y dos tanquetas con tropas especiales, armas largas y patrulleros. El convoy recorrió unas 20 cuadras desde Palermo hasta los tribunales de Retiro, donde los dos detenidos fueron llevados a las celdas del subsuelo, en la alcaidía.

La primera en descender del camión de la Policía Federal fue Mashoreh Sabzali, de 30 años, quien apareció rodeada de policías y esposada. Poco después ocurrió lo mismo con Saijad Samiel Naseran, de 27, quien bajó con chaleco antibalas y casco. Los dos iraníes ingresaron al edificio judicial por un acceso lateral que lleva directo a la alcaidía del edificio.

Allí permanecieron presos toda la mañana. Apenas aflojó el operativo de seguridad, un grupo de manifestantes del Frente Patria Grande, que lidera Juan Grabois, ingresó a la playa de estacionamiento con un cerdo y desplegó una bandera para denunciar el “chiquero de Comodoro Pyg”, en protesta por lo que denominaron “operaciones políticas” que se desarrollan en los tribunales.

Los dos iraníes recién pudieron declarar después del mediodía porque primero hubo que esperar la llegada de un traductor pues ninguno de los dos extranjeros habla castellano; antes de la indagatoria se entrevistaron con su defensora oficial. Ambos declararon en inglés.

A primera hora de la tarde ingresaron al juzgado, situado en el cuarto piso del edificio judicial. Primero declaró Saijad Samiel Naseran, quien dijo que huyó de Irán porque mantenía una relación sentimental con una mujer casada. Y señaló que esa situación ponía a la mujer adúltera en peligro de morir lapidada en caso de que fuera descubierta. También señaló que temía por su vida y su libertad en caso de que se revelera esta situación.

Apuntó que se fue de Irán a Turquía y de allí a Grecia. Justificó la tenencia de varios pasaportes con diversas identidades en que iba “saltando de país en país”, donde compraba esos documentos robados con fotos parecidas o documentos verdaderos a los que les insertaba una fotografía propia.

Relató que en su huida llegó hasta España, donde conoció a Mashoreh Sabzali, que también estaba huyendo de su país. Dijo que intentaban convertirse en refugiados y por eso eligieron venir a la Argentina para intentar normalizar su situación.

Ambos ingresaron al país el 12 del mes actual con pasaportes que habían sido robados en Israel. Las identidades falsas que utilizaron fueron Rivka Toledano y Netanel Toledano.

En Ezeiza pasaron los controles de Migraciones, a pesar de que los documentos estaban registrados como robados y las autoridades argentinas conocían esa situación. De hecho, existía una alerta de Interpol sobre esos documentos adulterados.

No obstante, la pareja pasó los controles. Por esta situación, la Justicia allanó la casa de los funcionarios de Migraciones ante la sospecha de que pudieran estar vinculados con los iraníes. Tras el procedimiento, sin embargo, se descartó cualquier relación previa.

Los iraníes ingresaron el 12 y se alojaron en tres hoteles diferentes, hasta que fueron ubicados en el barrio de Once, donde fueron detenidos. En el lugar se encontraron los pasaportes con los que viajaban, una cámara de fotos y teléfonos celulares que tenían al momento de ser arrestados. El juez federal Luis Rodríguez dispuso el secreto de sumario en la causa e investiga las llamadas realizadas por ambos a un estudio jurídico en Buenos Aires antes de ser detenidos

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